¡No te metas en mi vida!
Esto está escrito por un sacerdote…y esta verdaderamente interesante.
«Hoy que estoy profundizando mis estudios teológicos en la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre: NO TE METAS EN MI VIDA!!!»
Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con Padres e hijos.
“Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas”. Marcos 6:7-9
Conocía el camino. Un tiempo atrás lo había transitado llevando a su marido
Un joven y exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto Jaguar 2004, sin ningún tipo de precaución. De repente, sintió un estruendoso golpe en la puerta y se detuvo.
1.- Sin Dios, no hay salvación. (Estamos perdidos)
Con un bebé de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo y le dice:
No nos cuesta hacer un poco de trabajo voluntario, asistir a grupos pequeños o ser amable con la gente nueva en la iglesia. ¿Pero si Dios le pide que sacrifique su vida social y su reputación?
Carta de una niña para Dios: “Dios, mis héroes son Tu, Martin Luther King, Chris Columbus y los Caza Fantasmas.
Deseando fomentar el progreso de su hijo joven en el piano, una madre llevó al niño pequeño a un concierto de Paderewski. Después de sentarse, la madre vio a un amigo en la audiencia y caminó por el pasillo para saludarlo. Aprovechando la oportunidad de explorar las maravillas de la sala de conciertos, el niño se levantó y,se fue a explorar a través de una puerta que decía: «PROHIBIDA LA ENTRADA».
El Libro de los Salmos es el más largo de todos los libros que componen la Escritura. Es un conjunto de poemas que al principio se cantaron. El libro de los Salmos se le llama el corazón de la Biblia, no porque se encuentre en el centro, sino porque en él se hallan expresados muchos sentimientos, en particular los que se le pueden atribuir al Enviado de Dios: Jesucristo.