El cojo.
El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía:»Cachorritos en venta». Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: «¿Cuál es el precio de los perritos?.
El dueño contestó: Entre $30 y $50».
El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas:
Había una vez un rico comerciante que tenia 4 esposas. A la que mas amaba era a la cuarta, a quien vestía con ricas galas, trataba con gran delicadeza y solo manjares prodigaba. Ningún pedido suyo era demasiado para el. Gran cuidado y total atención le dispensaba Para ella solo tenia lo mejor de lo mejor.
Dicen que en una isla habitaban todos los valores, las emociones y sentimientos del hombre.
No había en el pueblo peor oficio que el de portero de la farmacia. Pero ¿qué otra cosa podría hacer Juan? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio.
Era uno de los días más calientes del tiempo seco de verano. No habíamos visto la lluvia en casi un mes. Las cosechas se estaban muriendo. Las vacas habían parado de dar leche. Los ríos estaban secos hasta el piso.
Un reconocido orador inició su seminario sosteniendo un billete de $20 dólares y pregunta a su auditorio: