La aguja y el alfiler.

alfilerUn alfiler y una aguja encontrándose en una cesta de labores y no teniendo nada qué hacer, empezaron a reñir, como suele suceder entre gentes ociosas, entablándose la siguiente disputa.

–¿De qué utilidad eres tú? –dijo el alfiler a la aguja–; y ¿cómo piensas pasar la vida sin cabeza?

–Y a ti –respondió la aguja en tono agudo–, ¿de qué te sirve la cabeza si no tienes ojo?.

–¿Y de qué te sirve el ojo si siempre tienes algo en él?

Una madre de 4 brazos.

padresRecuerdo, como si fuera hoy, los primeros años felices en nuestro hogar. Habíamos experimentado la alegría y la dicha del recibimiento del primer fruto: una hermosa niñita.

Le celebramos su primer añito de vida con una fiestita y la clásica piñata.
Pero ya venía en camino el segundo retoñito.

Realmente Agradecido.

agradecidoSe cuenta que una vez asaltaron a Matthew Henry, el famoso ministro y comentarista bíblico del Siglo XVIII (1662-1714), tras lo cual algunos de sus amigos le preguntaron cómo se sentía

Claro está que ellos esperaban escuchar de él alguna queja contra Dios. Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando Henry les contestó:

El parque de diversiones.

parqueUn hombre llevó una vez a su hija de tres años de edad a un parque de diversiones. Era su primera visita a un lugar así, y ella estaba asombrada de lo que veía y escuchaba, pero más que nada estaba emocionada por las vueltas y zumbidos de los aparatos. Rogó a su papá que la dejara montar en un aparato en particular, aunque era considerado el que más “miedo” infundía a los niños de su edad.

Los placeres de esta vida.

capillaEl joven se sintió engañado. Se había dado cita en un bar con una de esas «damas de la noche», una mujer que le sorbía el seso y cuyo único interés era el dinero. No la encontró, así que se fue a otro bar. Allí tampoco la encontró. No la encontró en ése ni en diez o doce bares más de Santo Domingo, República Dominicana.

Al fin, disgustado y cansado, casi ya en la madrugada, divisó una puerta abierta. «Allí debe de estar», se dijo.

Confía en Mí.

confia¿Por qué te agitas y confundes por los problemas que te trae la vida?  Déjame controlar todas tus cosas e irán tornándose mejores.

Cuando te entregues totalmente a mí, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo con mis planes. No te frustres, no ores como apresurándome, como si quisieras forzarme a realizar tus planes.

¿Ropa y zapatos por cuarenta años?

desierto¿Se acuerda usted cuántos pares de zapatos ha usado durante toda su vida? ¿Cuanto tiempo le duró el último par de zapatos que compró? Seríamos mas que benditos si, usando los mismos zapatos todos Los días, su duración llegara a los tres años. Resultan asombrosos las palabras en Deuteronomio 29:5: ‘Y yo os he traído cuarenta años por el desierto: vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros

Parábola de las quejas.

sol1«Un hombre recibió una noche la visita de un ángel, quien le comunicó que le esperaba un futuro fabuloso: se le daría la oportunidad de hacerse rico, de lograr una posición importante y respetada dentro de la comunidad y de casarse con una mujer hermosa.

Ese hombre se paso la vida esperando que los milagros prometidos llegasen, pero nunca lo hicieron, así que al final murió solo y pobre.
Cuando llegó a las puertas del cielo vio al ángel que le había visitado tiempo atrás y protestó:

Los 10 mandamientos de Satanás.

decalogoNo leas mucho la Biblia; te puede afectar la mente e irrita la vista.
No ores mucho; te puede dar reumatismo en las rodillas.
No aceptes cargos en la iglesia; cualquier otro puede hacerlo mejor que tú.
No vayas al templo a adorar; tu puedes hablar con Dios en cualquier parte.
No des tus diezmos y ofrendas; Dios es muy rico.
No digas siempre la verdad; hay que ser prudente.
No te preocupes por la conversión de tus hijos; ellos ya son salvos