Un adelanto del cielo.

Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano. Cuando llegamos a Nairobi (Kenya) nos preguntábamos cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia, polvorienta y calurosa.Quizá arreglando tejados…, pero no teníamos experiencia en construcción.Quizá pintando un colegio… pero no sabíamos de pintura. Lo que sí teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás. Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar

Un helado para el alma.

La semana pasada lleve a mí hijo a comer a un restaurante. Mi hijo de dos años me preguntó si podía bendecir la mesa antes de comer lo que nos habían traído.
Mientras inclinamos nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:

-Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias por los alimentos que vamos a comer y te agradecería aún más si mamá nos da helado como postre. Y que haya libertad y justicia para todos. Amén

Amor en cajita de leche.

Dos hermanitos en puros harapos, uno de cinco años y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de la calle que rodea la colina. Estaban hambrientos: “vaya a trabajar y no molesten”, se oía detrás de la puerta; “aquí no hay nada, pordiosero…”, decía otro…Las múltiples tentativas frustradas entristecían a los niños…

Por fin, una señora muy atenta les dijo: “Voy a ver si tengo algo para ustedes…

Dios cumplirá su propósito en Tí.

Dios está más interesado que vos en que cumplas tus sueños, porque son sueños que Dios mismo puso en tu corazón esos sueños.

Jeremías 29.11-13 Los planes que Dios tiene para nosotros son hermosos. Es por esto que no hay nada más sabio que hacer la voluntad de Dios y nada más tonto hacer lo que Dios NO quiere.

Dar de corazón.

Hubo una vez un mendigo que estaba tendido al lado de la calle. Vio a lo lejos venir al Rey con su corona y su capa.
Pensó: “Le voy a pedir y seguramente me dará bastante”.
Y cuando el Rey pasó cerca, le dijo: “Su Majestad, ¿Me podría, por favor, regalar una moneda?”

Aunque en su interior pensaba que El Rey le iba a dar mucho más

El abrazo.

Un simple abrazo nos enternece el corazón;abrazo
nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida.

Un abrazo es una forma de compartir alegrías
así como también los momentos tristes que se nos presentan.

Es tan solo una manera de decir a nuestros amigos a nuestros familiares, a nuestros hijos, a nuestros padres a nuestras parejas que los queremos y que nos preocupamos uno por el otro
porque los abrazos fueron hechos para darlos a quienes queremos

Él vive aquí.

Hace muchos años, cerca de la real residencia británica en la isla de Wight, habia varias casas para los pobres y los ancianos, Un misionero que un día visitaba algunos ancianos, preguntó a una mujer: ¿Os visita alguna vez la reina Victoria? Oh, sí – contestó .

Su majestad viene a menudo a vernos. Después, pensando si la mujer sería cristiana o no, el misionero preguntó: ¿Os visita alguna vez el Rey de reyes? La mujer inmediatamente sonrió y le contestó

Tengo sed.

Un día una amiga decidió visitarme, era la primera vez que iría y al parecer no había copiado bien la dirección de mi casa, así que estuvo más de una hora perdida, entre calles, veredas, subía cuestas, las bajaba, hasta que al fin llegó.

Muy extenuada, por su intenso esfuerzo por llegar, solo dijo algo al verme, “tengo sed, necesito agua”.

¿Se acordará de mí?

Un hombre inquieto camina de un lado a otro dentro de la celda de una fría prisión, preguntándose una y mil veces  ¿Se acordará el copero de mí?.

Su cabeza no puede dejar de pensar en  todo lo acontecido durante su vida.
Sin lugar a dudas todos sus últimos años no han sido más que días que uno preferiría olvidar.

¿Es el suicidio la solución?

La muchacha, esbelta, grácil y elegante, saltó del trampolín. Dio tres vueltas en el aire, en forma impecable, y cayó de cabeza en la piscina. Con ese salto magistral ganó el derecho de representar a Inglaterra, su patria, en los juegos olímpicos. ¿Quién era ella? Era Tiffanie Trail, joven de veintidós años de edad.

Lamentablemente Tiffanie no logró su sueño. Una lesión en la muñeca derecha la alejó de las competencias