¿Quién tiene la culpa?

Era una noche común y corriente igual que cualquier noche de rutina normal, pero en una cuidad cerca de Tampa florida una joven a la que llamaremos María por ser esta una historia real. María tiene 17 años estudiante de termino de la secundaria, llena de ilusiones y sueños, sus padres son pastores de una iglesia cristiana de adoración pentecostal, esa noche los padres tenían una vigilia, esto es una actividad de toda la noche en la iglesia por lo que la joven María no fue a la iglesia

Reflexiones.

La gente está donde está porque allí es que realmente desean estar, ya sea que lo admitan o no. –Earl Nightingale

Una de las cosas más trágicas que conozco de la naturaleza humana es que todos tendemos a posponer el vivir. Todos soñamos de algún jardín de rosas mágico más allá del horizonte en vez de disfrutar de las rosas que florecen fuera de nuestras ventanas hoy. –Dale Carnegie

Tu luz.

Un sabio maestro, contó a sus discípulos la siguiente historia:
«… Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó»

El triple proceso de la alabanza de David.

1. La alabanza comienza en la voluntad (v. 1).
«Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza es- tará de continuo en mi boca». Su actitud refleja una determinación de regocijarse pese a la situación.

2. La alabanza afecta a la emoción (v. 2).
«En Jehová se gloriará mi alma». Ahora, David alaba al Señor no solamente porque es lo correcto, sino también porque le gusta.

La otra mujer.

Después de varios años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.

«Tú sabes que la amas.» Me dijo un día, tomándome por sorpresa. «La vida es demasiado corta, debes dedicarle tiempo.»

«¡Pero yo te amo a ti!» Protesté.
«Lo sé. Pero también la amas a ella.»

El arca.

He aquí algunas cosas que aprendí del Arca de Noé:

Uno: No pierdas el barco.
Dos: Recuerda que todos estamos en el mismo barco.
Tres: Planifica previamente. No estaba lloviendo cuando Noé construyó el arca.
Cuatro: Mantente en forma. Cuando tengas 60 años, alguien puede pedirte que hagas algo realmente grande.

Cinco: No escuches las críticas; sólo continúa con el trabajo que debe ser realizado.

Dios permitió que te equivocaras.

Tu historia personal, desde su COMIENZO al PRESENTE; y del PRESENTE hacia su FINAL, no ha estado ni estará a la deriva, aunque por momentos tú así lo hayas sentido…

A lo largo de tu caminar por esta vida, Dios ha estado pendiente de todos tus pasos… Es cierto que hubo momentos que diste pasos tan errados, que tuviste que enfrentar consecuencias de tristeza, dolor y frustración. Pero eso no indica que Dios estaba desentendido de ellos.

Las manos fuertes de Dios.

En Génesis, parece que casi toda persona y familia que allí se mencionan es disfuncional. El texto está lleno de relatos de celos, ira, violencia y engaño, y dejan una estela de relaciones dañadas. Incluso Noé, Abraham, Isaac y Jacob -alabados como héroes de la fe en Hebreos 11- muestran un carácter defectuoso y caídas espirituales. Pero Dios nunca les deja así.

Sobre sus hombros.

A nuestra familia le gusta dar caminatas y en dichos trayectos hemos tenido algunas grandes aventuras juntos. Pero, cuando nuestros hijos eran pequeños, nuestro entusiasmo nos hacía caminar demasiado rápido y demasiado lejos, y, a menudo, las piernas de los pequeños se agotaban. No podían mantener el paso, a pesar de sus determinados esfuerzos y de que les asegurábamos que el final del camino se encontraba tan sólo al otro lado de la siguiente colina.

Salvado por un himno.

Un grupo de turistas de los estados del norte de los Estados Unidos formaba parte de un gran número reunido en el muelle de un vapor de excursiones que iba a recorrer el histórico río Potomac una hermosa noche del verano de 1881. Un caballero había estado entreteniendo al grupo con una selección de los himnos que más les gustaban. El último del que habló fue “Jesus, lover of my soul”.