¿Idolos o Dios?
Sean deportistas, cantantes o actores, los más famosos suscitan la admiración de las muchedumbres y son adulados por multitudes de entusiastas seguidores. ¡Son los ídolos de los tiempos modernos! Parecen grandes, pero sólo es una apariencia. Son como todos los seres humanos. Tienen los mismos problemas que el más común de los mortales. En general, su vida privada está lejos de ser ejemplar. Ilusionan a quienes les profesan un culto
La manera particular en que se dio la toma de Jericó dejó un poderoso testimonio acerca del futuro que esperaba al pueblo si caminaba de la mano del Señor. En el próximo capítulo, sin embargo, vemos a Israel derrotada y humillada por un adversario insignificante. El pasaje de hoy, tomado del capítulo que relata la totalidad del lamentable episodio, nos ofrece la explicación por esta derrota: había pecado en el pueblo,
Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:
Jesús quiere que entendamos que en El encontramos vida y vida abundante y al mismo tiempo nos advierte de que el ladrón mejor conocido como Satanás solo viene a hurtar, matar y destruir.
Tess era una niña precoz de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su Padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella solo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero.
Recuerdo, como si fuera hoy, los primeros años felices en nuestro hogar. Habíamos experimentado la alegría y la dicha del recibimiento del primer fruto: una hermosa niñita.
Había un pequeño nino visitando a sus abuelos en su granja. El tenia una resortera (catapulta) con la que jugaba todo el día, practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la cena.
Un hermano llamado Juan, cansado de tantas aflicciones, de tantas luchas, de muchas oraciones sin ser contestadas, de tanto tiempo sembrar y no recibir nada a cambio, lleno de contradicciones que lo ínico que hacian era hacer desfallecer su corazón más y más, comenzó a cuestionarlo todo, y entre esas cosas, su corazón cuestionó a su mismo Señor.
Una señora alegre devota de la moda, el placer y las fiestas, se encontraba un día algo indispuesta, y estaba en cama cuando sus hermanos entraron llenos de risas, y dijeron:
“Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.