Cuando los expertos fallan

Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen? Marcos 4:35-41

El jabón y el evangelio

Cierto día paseaban juntos un fabricante de jabón y un predicador; y en el curso de la conversación, el fabricante, quien era incrédulo, le dice al predicador:
– El evangelio que usted predica señor, no me parecee haber tenido mucha eficacia, pues veo que en el mundo abunda la maldad y hay todavía personas malas.

Más adelante encontraron a un niño que estaba jugando en el barro de la calle, y se hallaba completamente sucio.

¿Emoción o Convicción?

La emoción es pasajera, la convicción es permanente.

La emoción es la actitud de una persona hacia alguien o algo, agradable o penosa, y va ligada a los sentimientos, la convicción es el convencimiento hacia alguien o algo. En la relación con Dios existen estos factores.

Algunas ocasiones se oyen frases como esta: (cantan y hablan muy bonito, se siente bien en sus reuniones, pero no me comprometo,
o empiezan a asistir pero no se mantienen),

La zarza

No era jazmines ni orquídeas, tampoco una perfumada rosa, no era un almendro en flor, tampoco un olivo lleno de frutos, ni siquiera alguna planta aromática como el tomillo o romero.

Allí estaba en medio del desierto, había crecido desprotegida, los fuertes calores la abrazaban, el viento la sacudía con fuerza, los crudos inviernos la cubrían con un manto de nieve, si ella pudiera hablar nos diría así: ¡Que aislada estoy de la sociedad! no crecí en el palacio del rey para que me cuidaran, nunca he pasado por las manos de un experto jardinero para que me hermosee.

El santo de Dios

Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen? Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. Marcos 1:21-28

Quiero que me ayuden

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

Gente común

«Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.» Marcos 3:13-19

Luz para el mundo

También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud (cajón o vasija), o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. Marcos 4:21-23

Estamos en tiempo oscuros, hay guerras por todas partes; guerra dentro de los países, guerra contra el narcotráfico, guerra contra el secuestro, también guerra dentro de nuestras familias, incluso guerra dentro nosotros mismos (stress, depresión, enfermedad, etc.).

Naranjas gratis

Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís. Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Marcos 4:24-25

Recuerdo ese día como si fuera ayer. Hace años que no llovía de esa manera, truenos, viento y granizo. Quizá por eso el chofer de aquel camión no tuvo cuidado y paso el accidente. Calculo que entre 3 y 4 toneladas estaban esparcidas por la carretera.

Aromas de nardo fino

¡Lo había logrado! ¡Lo tenia en su mano! ¡Que contenta estaba! ¡Tenia el frasco de perfume que tanto había soñado! Un perfume carísimo, de un alto valor económico!, lo observaba con mucho cuidado para que no se le resbale, estaba bien cerrado y lacrado, para que su fragancia se mantenga intacta y que nada de lo exterior se introduzca en el frasco y pueda cambiar su bellísimo aroma.

Entró en su casa, fue a su habitación y lo guardó entre sus cosas mas queridas, bien resguardado para que ninguna mano lo toque.