¡Cuán importante eres Madre!
Aquellas personas que tenemos la oportunidad y el privilegio de llegar a la gente a través de lo que hablamos o escribimos tenemos una gran responsabilidad. No siempre es fácil plasmar lo que queremos que llegue al corazón del que nos lee o nos escucha.
Hoy como cada año, se separa una fecha especial en el calendario para rendir homenaje a ese ser tan especial que llamamos madre. Madre tú nombre es suave como las olas del mar que en su vaivén, arropan, envuelven y acarician el alma.
«Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria. Pero yo preferiría ser hermosa, encender entusiasmos, encender el corazón de los enamorados y ser roja y cálida. Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama».
Eran enormes pilas de cartas, y cada día entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y América, aunque también del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusalén, y las autoridades no sabían qué hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a «Dios en Jerusalén».
Hay sueños que provienen del corazón de Dios y hay sueños nuestros. Los sueños nuestros pueden ser alcanzados a través de nuestra capacidad humana, a través de nuestros recursos e influencia. Los sueños de Dios son alcanzados a través del poder de Dios.
El ancla es un instrumento metálico, compuesto por una barra y dos uñas o más, que permanece colgado de una cadena. El marinero la echa en el agua para impedir que el barco salga a la deriva.
Si tus hijos son un regalo de Dios , porque no los disfrutas? Hay muchos padres de familia que maltratan a sus hijos; con sus palabras dicen una cosa pero con sus hechos niegan aquello que dicen. Cuando vas a empezar a tratar a tus hijos como lo que realmente son, la herencia que Dios te ha dado.
“Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”. Marcos 5:25-29
Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
A veces pareciera que se nos olvida que no estamos solos en las batallas de la vida. A veces nos falta memoria para recordar quién es nuestro Defensor, quien es el que pelea por nosotros o quien es quien cuida de nosotros.
El Señor no mira lo que mira el hombre;pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7.