Los días de la semana del cristiano

LunesDía de Lavado
Señor, ayúdame a lavar todo mi egoísmo y la vanidad, por lo que pueda servir con humildad perfectaa través de la semana.

MartesDía de planchado
Querido Señor, ayúdame a planchar todas las arrugasque he recogido, y dame los años para que pueda ver la belleza en otros.

La historia de un himno que no te dejará indiferente

Laurie se sentía vacía y agotada. Tenía 24 años, estaba casada, era la madre de un bebé que apenas estaba comenzando a caminar, y vivía en una casa rodante en las elevadas regiones desérticas del centro de Oregón.

Su esposo, un estudiante universitario a tiempo completo, estaba ocupado con sus labores estudiantiles. El ingreso familiar era mínimo. No tenían una iglesia por su casa ni amigos cercanos a ellos. Lo que es más, Laurie no manejaba automóvil. Así que estaba pegada a la casa. No era posible llamar a alguien porque tendría que haber sido una llamada de larga distancia. El costo los dejaría a ella y a Bill sin leche o pan en las semanas siguientes. «En ese momento sentía en lo más vivo la pobreza de mi propia vida, tanto emocional como físicamente» —dice Laurie.

Una mañana temprano, durante su tiempo con el Señor, Laurie derramó su corazón delante de Dios. «Sabía que no tenía nada que ofrecerle. Así que le pregunté si le gustaría escucharme cantar —si tan sólo podía darme algo que a Él le dieran ganas de escuchar.»

¡Qué ridículo!

Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas. Y añadió: — ¡Qué buena manera tienen ustedes de dejar a un lado los mandamientos de Dios para mantener sus propias tradiciones! Por ejemplo, Moisés dijo: «Honra a tu padre y a tu madre», y: «El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte». Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decirle a su padre o a su madre: «Cualquier ayuda que pudiera haberte dado es corbán» (es decir, ofrenda dedicada a Dios). En ese caso, el tal hijo ya no está obligado a hacer nada por su padre ni por su madre. Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas. Marcos 7:8-13

El amor de Dios

¿Estás seguro? – Claro que estoy seguro

¿Piensas sacrificar todo por ellos? – Haré todo lo que sea necesario por ellos

Pero a ellos no les importa – Lo hago porque los amo

¿Crees que valga la pena? – Cada persona vale la pena

¿No te importa sufrir? – Si pudiera lo evitaría, pero mejor yo, que ellos

¿Piensa pagar el precio? – Pienso darlo todo

Lo tuve cerca y murió

Un día Betty, un miembro de la iglesia, llamó y me pidió que visitara a un amigo que estaba en el hospital, así es que fui.

Visité a Bob muchas veces y hablamos de todo. Nuestra conversación favorita era referente a los Celtas de Boston, nuestro equipo favorito de baloncesto. Un día después de visitarle al igual que a otras personas en el hospital, llamé a casa antes de ir a la oficina. Margaret se mostró muy callada en el teléfono y le pregunté:

—¿Qué pasa, mi amor?

—Betty me acaba de llamar—dijo—. Bob murió.

Todo tiene su tiempo

Alguna vez te has puesto a pensar por qué todo deseo, sueño o lo mas preciado en la vida se toma tiempo para adquirir. Porque si Dios que todo lo puede, y teniendo el todo en control no usa su poder sobrenatural para que todo lo que sus hijos quieren lo tengan?

Hay una frase muy bonita en la Biblia que dice: Estoy convencido de que «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tienen su hora» Vivimos en una generacion de Microwave, Micro Ondas o de un clic. Todo lo queremos instantáneamente al ya!

Ofrenda verdadera

«Jesús dijo: Pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento». Marcos 12:44 (NVI)

Fui parte de un equipo médico que estaba trabajando en Haití cuando ocurrió el terremoto de 2010. Durante ese tiempo aprendí lo que significa la verdadera ofrenda.

Un día, mi hijo y yo jugábamos fútbol con varios niños haitianos.

¿Qué responderías tú?

Una pequeña historia que encontré navengando por ahí y quiero compartirla con Uds. y para su reflexión.
Esta es una prueba que todos nosotros esperaríamos pasar, pero ninguno de
nosotros realmente quiere tomar. Un pistolero enmascarado apunta su arma a un cristiano y pregunta «Usted cree en Dios?? Ella sabe que si dice «sí,»
pagará con su vida. Pero su fidelidad a su Señor es mayor.

Así, con lo que serían sus últimas palabras, ella serenamente contesta «sí,
yo creo en Dios.»

Aprovecha bien el tiempo

El tiempo es un regalo de Dios. No se puede alterar la cantidad que El nos da. Las demandas sobre nuestro tiempo son menos o más según la etapa de nuestra vida. Cómo proporcionar las 24 horas de cada día es lo que a nosotros nos interesa.

Jesús dijo, «Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar» (Juan 9:4). Jesús aquí nos da dos principios de cómo usar el tiempo.

El espejo de los padres

¿Sabías que los padres son responsables de lo que sus hijos creen de sí mismos, y que esto empieza desde el momento en que nacen?

Los niños creen 100% en sus padres, y son su primera figura a imitar. Para ellos papá y mamá son lo MÁXIMO, hasta que les demuestren lo contrario. Y es que ellos son seres tan frágiles que con sólo una de tus palabras, o una acción involuntaria de uno de sus padres, pueden lastimar su corazó.

En este artículo aprenderemos el poder que tienen los padres sobre la autoestima de sus hijos.