Abecedario Bíblico
A. «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma». 3 Juan 2.
B. «Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios». Salmos 103:2
C. «Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados». Isaías 53:4-5.
Para el pueblo que recibió la ley de parte de Dios la Cruz fue el castigo merecido de un profeta de Belén. El cual perdió la razón y se dio a conocer a ellos cómo el Cristo de Dios, aquél del cual se había dicho que les libertaría de todo yugo. Pero ellos no le reconocieron.
Un cierto día, la profesora le pregunto a los niños si alguien puede explicar quien era Dios? Uno de los niños levanto el brazo y dijo: Dios es nuestro padre, el hizo la tierra, el mar y todo lo que existe en El. El nos hizo sus hijos.
Hay cinco cualidades en él:
En esos días se habla bastante de la muerte y resurrección de Jesús, se presentan películas, se realizan actividades religiosas pero en realidad ¿Se tendrá completa claridad de lo que en realidad se dio en la Cruz?
Paco de 8 años, entró en su casa, después de clase, pisoteando fuerte. Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para una hablar. Paco lo acompañó desconfiado.
Te has sentido alguna vez como que tu vida se detuvo? Has pensado que la vida esta llena de posibilidades pero que no es para ti? Hay muchas personas que se encuentran detenidas en la vida, hay personas que no saben que hacer, que han sido abandonados por su pareja, que perdieron el trabajo, que estan endeudados, que todo le sale mal, que no tienen para comer, se sienten desperados lo unico que alcanzan a ver son problemas y mas problemas.
El secreto de la felicidad no está en las circunstancias que nos rodean, ni en la vida de nuestro propio corazón, sino veamos esto.
Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. Alguna vez te has preguntado ¿Por qué Dios no me da todo lo que le pido?, la respuesta es muy sencilla y sin rodeos: Porque fuera un mal Padre si te diera todo lo que pides.
El misionero se estaba esforzando en hacer comprender a los míseros nativos de aquella aldea africana, como el poder de la sangre de Jesús basta para limpiarnos de todos nuestros pecados, sin adición de dogmas ni ceremonialismos.