¿Dónde están tus manos?

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados, cuando la tierra está quebrada y abandonada, me pregunto:
¿DONDE ESTARÁN LAS MANOS DE DIOS?

Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil; cuando veo al prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino, carentes de recursos para defender sus derechos, me pregunto:
¿DONDE ESTARÁN LAS MANOS DE DIOS?

La estrella

Durante la segunda guerra mundial era costumbre en los Estados Unidos que una familia que tuviera un hijo sirviendo en el ejército colocara una estrella en la ventana frontal de su casa. Cuando esta estrella era dorada, entonces significaba que este había entregado su vida por su país.
Hace muchos años caminada un hombre con su hijo por las calles de Nueva York y al ver las ventanas llenas de estrellas preguntó a su papá sobre qué era esto, su padre le explicó lo que significaba y cómo estas familias que habían entregado un hijo por su país colgaban estas estrellas como un homenaje a sus sacrificios.

Mi primer héroe favorito

Carta de una niña para Dios: “Dios, mis héroes son Tu, Martin Luther King, Chris Columbus y los Caza Fantasmas.
Tu eres mí segundo favorito. Cordialmente, Melanie (siete años)”.

Esta carta, escrita por una niña, representa muy bien el pensamiento de muchos de nosotros hoy. Tenemos muchos héroes, muchos sueños, muchos anhelos de vida, y Dios, cual si no tuviese cualquier importancia, se queda en segúndo lugar

Viviendo el reino

Tengo muchos amigos que trabajan en malos vecindarios. Uno de estos guerreros urbanos trasladó a su familia a una zona urbana muy pobre.

Un día, cuando caminaba por el pasillo en el edificio de su apartamento, notó a dos muchachos que estaban fumando crack. Al no querer que sus hijos vieran lo que los jóvenes estaban haciendo, les pidió a ambos que se detuvieran.

Lo siguiente que supo es que el puño de uno de ellos le dio en la mandíbula. Con la nariz y la boca sangrando, les respondió: «Si Jesús derramó Su sangre por mí, yo puedo derramar la mía por ustedes».

¿Y tú que dirías?

De pie y en fila junto con su pelotón del Ejército Rojo, Taavi ya había resuelto en su mente lo que iba a decir.

Los oficiales se dirigían hacia él y en el camino le hacían la misma pregunta a cada uno de los soldados en la fila:

-«¿Eres cristiano?» «No», fue la respuesta. Entonces se acercaron al próximo: «¿Eres cristiano?» «No», contestó.

Los jóvenes reclutas permanecían parados en atención, con la mirada fija hacia delante. Los interrogadores se acercaron un poco más al joven estonio de dieciocho años de edad, que había sido reclutado por el Ejército Rojo durante la ocupación de su país por los soviéticos.

No lo vemos

Esta es la inspiradora historia del ciego Bartimeo. Aquí se ven las peculiaridades de la historia de los Evangelios. En Mateo 20:29 dice que eran dos ciegos. Pero aquí y en Lucas 18:35 dice que era uno solo. Nuestro texto de hoy proporciona una valiosa información. Dice que el ciego se llamaha Bartimeo.

Hay quienes aseguran que esa palabra significa “hijo de Timeo”, es decir, “hijo de un ciego”. El ciego Bartimeo era hijo del ciego Timeo.

Las manos del Maestro

Deseando fomentar el progreso de su hijo joven en el piano, una madre llevó al niño pequeño a un concierto de Paderewski. Después de sentarse, la madre vio a un amigo en la audiencia y caminó por el pasillo para saludarlo. Aprovechando la oportunidad de explorar las maravillas de la sala de conciertos, el niño se levantó y,se fue a  explorar a través de una puerta que decía: «PROHIBIDA LA ENTRADA».

Cuando las luces se apagaron y el concierto estaba a punto de comenzar, la madre regresó a su asiento y descubrió que su hijo había desaparecido. De repente, las cortinas se abrieron y los focos se centraron en el centro del  escenario. Horrorizada, la madre vio a su hijo sentado al piano inocentemente, tocando las «Twinkle, Twinkle Little Star». En ese momento, el gran maestro hizo su entrada, rápidamente fue al piano y susurró al oído del niño, «No pares, sigue jugando.»

No hagas oído de las críticas

Donde quiera hemos oído críticas. En la misma Biblia se nos habla de personas que fueron criticadas. Recordemos como en el Pentecostés la gente se burlaba diciendo que los discípulos estaban borrachos. Muchas veces vemos a alguien que viene cojeando por estar enfermo y decimos que viene borracho. Mientras más consagrados estamos al Señor, menos haremos caso a este mundo.

Había un niño adoptado por un maestro de música que daba por primera vez un concierto. Todo el auditorio esperaba y escuchaba con atención al niño. Notaron que aunque era el más pequeño había quedado mejor que nadie. Al fin se dieron cuenta, que el niño no cesaba de mirar hacia cierto lugar.

La alegoría del pámpano podado

Un vigoroso pámpano de una noble vid crecía sobre la parte superior de un alto muro, y se decía: «Aquí estoy por encima de los demás pámpanos y, por supuesto, se puede esperar que de mí crezca un fruto extraordinario.»

Así que se estiraba y se extendía cada vez más hasta que estuvo tan alto que oyó decir al  jardinero:-¡Bien, bien!, ya llegará su hora.
-Sí, es cierto, se dijo el pámpano, sin duda ya llegará mi tiempo aquí arriba.

Las manos de Dios

Una niña de seis años hizo un dibujo para su papá y se lo mostró con el rostro radiante. En la parte superior de la hoja estaba pintada una persona y en la parte inferior había otra persona; ambas estaban unidas por largas líneas.

El padre miró pensativo el dibujo, pero no lo entendió. La decepción de la pequeña fue notoria, pero pacientemente explicó a su padre: «Papá, arriba está nuestro amado Dios y abajo estoy yo».