Dormir en paz.

Un joven aplicó para un empleo de obrero en una granja. Cuando el granjero le preguntó sobre sus calificaciones, él dijo: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Esto sorprendió al granjero. Pero como le cayó bien el joven, lo empleó.

Unos pocos días más tarde, el granjero y su esposa fueron despertados en la noche por una violenta tormenta. Rápidamente comenzaron a revisar las cosas para ver si todo estaba seguro

¿Cuánto ganas a la hora, papi?

– Papi, ¿cuánto ganas por hora? – con voz tímida y ojos de admiración,
un pequeño recibía así a su padre al término del trabajo.

El padre dirigió un gesto severo al niño y repuso: – Mira hijo, esos
informes ni tu madre los conoce. No me molestes que estoy cansado.

– Pero papi, -insistía- dime por favor

La clave está en ir descubriendo tu misión.

En una tienda de herramientas, dentro de un estuche de cartón y plástico, colgado en una mampara se encontraba un destornillador, era él último modelo que se había sacado al mercado, su mango estaba pintado de vistosos colores que lo hacían ser bastante llamativo. Cuando caía la noche y toda la gente abandonaba la tienda, las herramientas se ponían a conversar…

– Hoy vino un electricista y me estuvo observando por varios minutos, seguro que en cuanto junte el dinero viene a comprarme. Conversaba emocionada la caja