Una historia para recordar

Esta es la historia que le ocurrió hace muchos años a una profesora de una escuela elemental. Su nombre era MS. Murga. Cuando se paró al frente de su clase del Quinto Grado el primer día de clases, les dijo una mentira.

Como la mayoría de los profesores, ella miró a sus alumnos y dijo que los amaba a todos por igual. Pero eso era imposible porque allí, en la primera fila, estaba un niño llamado Lolo Sánchez.

El ladrillazo

Un joven y exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto Jaguar 2004, sin ningún tipo de precaución. De repente, sintió un estruendoso golpe en la puerta y se detuvo.

Al bajarse, vio que un ladrillo le había estropeado la pintura, y carrocería de la puerta de su lujoso auto.

Se subió nuevamente, pero esta vez lleno de enojo.

El amor de Dios

Éramos la única familia en el restaurante con un niño. Yo senté a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando.

De repente, Daniel pegó un grito con ansia y dijo, «¡Hola amigo!». Golpeando la mesa con sus gorditas manos. Sus ojos estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía. Con mucho regocijo el se reía y se retorcía.

Yo miro alrededor y vi. la razón de su regocijo. Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto. Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad sus dedos se asomaban a través de lo que fueron unos zapatos.

Una mujer muy asustada

Con un bebé de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo y le dice:

Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio.
Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada.
No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro…

El médico le preguntó:
Muy bien, ¿qué quiere que yo haga?

La gallina y los patitos

De cada animal hemos extraído alguna lección aplicable a nuestra vida. Y ahora nos toca observar a aquella gallina, que debajo de la cual se habían colocado varios huevos de pato para que los empollara. A su debido tiempo nacieron los patitos, y comenzaron a dar sus paseos acompañados de la gallina.

La gallina madre no se explicaba por qué sus polluelos eran tan diferentes de ella. Y ocurrió que cierto día llegaron a las cercanías de un estanque, y los patitos, instintivamente, se fueron en línea recta hacia el agua.
La pobre gallina, creyendo que estaban en peligro de ahogarse, hacía desesperados intentos para llamarlos y salvarlos, pero sin resultado. No importaba que se los hubiese criado en tierra firme y seca. nadie pudo borrar de aquellos patitos su natural inclinación hacia el agua, porque era parte de sus propios instintos.

Fragmento de un espejo

Al terminar una Conferencia en Grecia, Fulghum se aproximó al director del Instituto que la promovía, Alexandros Papaderos, y preguntó cuál es el significado de la vida.  Muchos de los que estaban alrededor se rieron y luego empezaron a dejar el local de la reunión.  Papaderos lo miró por mucho tiempo, preguntando con sus ojos si él hablaba en serio y concluyó que si.  “Contestaré su pregunta”.

¿Dónde están tus manos?

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados, cuando la tierra está quebrada y abandonada, me pregunto:
¿DONDE ESTARÁN LAS MANOS DE DIOS?

Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil; cuando veo al prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino, carentes de recursos para defender sus derechos, me pregunto:
¿DONDE ESTARÁN LAS MANOS DE DIOS?

Mi padre está aquí

El padre que en realidad se preocupa es un padre que está dispuesto a dar aplausos. A los niños les encanta actuar si sus padres están entre el público, y si están presente no tan solo por su propio placer y disfrute. Esto también incluye a los preescolares.

Un grupo de niños de una guardería estaban hablando una vez acerca de esto:
Niño #1: Mi papá es doctor, gana mucho dinero y tenemos una piscina.
Niño #2: Mi papá es abogado, viaja a Washington y habla con el presidente.
Niño #3: Mi papá tiene su propia empresa y tenemos nuestro propio avión.

La fe de un niño

La pequeña Tania, de seis años de edad, y su papá eran los únicos que seguían despiertos en el automóvil mientras iban de vuelta a casa después de un viaje de campamento familiar. Mientras miraba la luna llena a través de la ventana del vehículo, la niña preguntó: «Papá, ¿crees que yo podría tocar la luna si me levanto?»

«No, no lo creo», sonrió él.
«¿Puedes tú alcanzarla?»
«No, no creo que tampoco pueda hacerlo».

La muñeca y la rosa blanca

Me apresuré a la tienda para comprar algunos regalos de última hora de Navidad. Miré a todas las personas y me comencé a quejar. Me gustaría estar aquí para siempre y yo tenía mucho que hacer. La Navidad estaba comenzando a ser una lata. Yo deseaba sólo dormir un poco durante la Navidad. Pero me apresuré lo mejor que pude a través de todas las personas al departamento de juguetes.

Una vez que fui al pasillo murmuré a mi mismo  los precios de todos estos juguetes y me pregunté si los nietos jugarían con ellos. Me encontré en el pasillo de muñecas.