Encontrando la bendición

Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. Marcos 2:18-22

¿Qué hacer con los problemas?

«Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.»
Marcos 1:29-31

Identifiquemos el problema  –  “Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre”

Todos hemos tenido o tenemos problemas, pueden ser de salud, económicos, emocionales, etc. Sin embargo quizás lo que consideramos problema, realmente no lo sea sino sólo sea un síntoma.

¿Qué es lo que estás buscando?

“Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; y toda la ciudad se agolpó a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.” Marcos 1:32-34

El célebre personaje visitó la India. Llegó a Calcuta y comenzó a pasear por una de sus confusas calles. De repente vio a un hombre que estaba en cuclillas vendiendo lo que Nicolás creyó que eran dulces, aunque en realidad se trataba de chiles muy picantes.

Obedecer a Dios

“Aconteció en aquellos días,  que Jesús vino de Nazaret de Galilea,  y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego,  cuando subía del agua,  vio abrirse los cielos,  y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado;  en ti tengo complacencia.” Marcos 1:9-11

En la vida obedecemos a un montón de personas, a nuestros padres, abuelos, tíos, a nuestros maestros, jefes de trabajo, a nuestro cónyuge, etc., también obedecemos a nuestras emociones, la ira, el temor, la alegría, etc.

¿Quién ha nacido?

Un niño precioso nos nace en Belén,
Su rostro es hermoso, su nombre Emmanuel.
Él viene a salvarnos de nuestro dolor,
Él viene a mostrarnos de Dios el amor.

Cunita sencilla la madre arregló
En un pesebrillo de pobre mesón.
Le besa, le acuna, le canta su amor,
Y sabe que el Niño es Hijo de Dios.

El Samurai

El Samurai es un guerrero del antiguo Japón. Eran personas muy respetables y admirables, tanto por su habilidad con la espada; así como su manera de vivir.

El maestro Nakano Jinemon acostumbraba a decir: «Un hombre que sólo sirve a su Señor, si es tratado con bondad no es un Samurai. El que lo sirve cuando es duro e irracional, éste es un Samurai. Debéis impregnaros de este principio.»

Ser espiritual

Disciplinas” como el Yoga, Tantra, Budismo, Osho entre otras, han puesto de moda, la “espiritualidad”, incluso dan fórmulas para poder llegar a ser una persona mucho más “espiritual”.

Títulos como “Los diez pasos para la felicidad espiritual”, “metafísica 4 en
1” “El alquimista” y uno de los más recientes “EL secreto” Nos reclaman, a llevar una vida más “espiritual”. Pero ¿Será cierto lo que dicen estos libros? ¿Funcionan los pasos, fórmulas que nos sugieren para ser felices?

Dios no es aburrido

Si Dios no es aburrido y su Espíritu produce gozo, ¿por qué a tantos hijos de Dios se los ve aburridos y bajoneados?

Hay cuatro respuestas para ésta pregunta:

1. Donde hay pecado nunca hay gozo, ni verdadera alegría. Podrá haber mucha risa, muchas bromas, pero si adentro hay pecado también hay aburrimiento, culpa y amargura; y desaparece el verdadero gozo de Dios.

Ponerse de pie

Esta es una historia verdadera que sucedió hace algunos años en la USC
(Universidad de Carolina del Sur).

Había un profesor de Filosofía que era un Ateo profundamente comprometido. Su principal meta cada semestre era probar que Dios no podía existir. Sus estudiantes siempre tuvieron miedo de discutir con el por su lógica impecable.

Basta una samaritana para convertir una ciudad

Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?. Juan 4:28,29

Lo que no habían hecho los discípulos escogidos, los colaborados más intimos y especiales del Salvador —Pedro, Andrés, Felipe, Natanael…— lo hizo una mujer de corazón valiente, una mujer extranjera que apenas acababa de conocer a Jesús. Lo que ellos habían mantenido en secreto, esta mujer lo publicó inmediatamente. Y, lo que es aún más admirable, en lugar de las burlas, la indiferencia o la hostilidad que cabía esperar,