¿Cuánto cuesta un milagro?

Tess era una niña precoz de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su Padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella sólo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero. Planeaban mudarse para un complejo de apartamentos el siguiente mes porque su padre no tenía el dinero para las facturas médicas y la hipoteca. Solo…

Mensaje de fe

Algunas personas pierden las cosas grandiosas que Dios quiere hacer para ellas y a través de ellas porque están resignadas y no han usado la fe.

Una fe pequeña en Dios

Si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará…. Mateo 17:20.

Fe: todos deseamos tener más, especialmente cuando tenemos problemas gigantescos. Sin embargo, la mayoría de nosotros practicamos mucho la fe. Nos sentamos en sillas sin probarlas antes; usamos hornos sin analizar cómo funcionan, entramos llaves en las puertas y esperamos que abran.

¿Qué responderías tú?

Una pequeña historia que encontré navengando por ahí y quiero compartirla con Uds. y para su reflexión.
Esta es una prueba que todos nosotros esperaríamos pasar, pero ninguno de
nosotros realmente quiere tomar. Un pistolero enmascarado apunta su arma a un cristiano y pregunta «Usted cree en Dios?? Ella sabe que si dice «sí,»
pagará con su vida. Pero su fidelidad a su Señor es mayor.

Así, con lo que serían sus últimas palabras, ella serenamente contesta «sí,
yo creo en Dios.»

Su fe provocó un milagro

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”. Marcos 5:25-29

La oscura caverna

Un relato sobre la necesidad de arriesgarse para encontrar la verdadera luz

Hace mucho tiempo hubo una tribu que vivía en una oscura y fría caverna. La caverna era pequeña y la tribu vivía hacinada dentro de ella temblando de frío. Durante mucho tiempo, la tribu gritaba y se lamentaba.

Era todo lo que ellos hacían. Era todo lo que ellos sabían hacer. Los sonidos que emitía la tribu en la caverna eran fúnebres;

¿Cómo Dios actúa?

Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. Y lo envió a su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea. Marcos 8:22-26

Da un paso

En un centro comercial en Coventry, Inglaterra, los investigadores colocaron coloridos anuncios a lo largo de las barandillas de una escalera que decian: “Subir las escaleras protege su corazón”. A lo largo de un periodo de seis semanas, el número de personas que eligieron subir las escaleras tradicionales en vez de las escaleras mecánicas que había al lado se elevó a más del doble.

Los investigadores dicen que cada paso cuenta, y que el comportamiento a largo plazo sólo cambiará si los anuncios se ven con regularidad.

Que tan grande es tu Dios

Un día un joven caminando por el parque iba platicando con Dios con su vista al suelo y sólo el le decía con sus lágrimas y sus labios, «Dios estoy pasando por cosas muy difíciles para mi, que esta pasando…?» no puedo, no puedo mas, tan solamente brotaban lágrimas de dolor por lo que el pasaba, momentos difíciles, económicos, morales, espirituales, de toda índole, de repente escucho una voz que le dijo «Hay Hijo… si supieras cuán Grande es tu Dios, te diría cuán pequeños son tus problemas» pero me dices cuán grandes son tus problemas y tu mismo te contestas cuán pequeño es tu Dios,

Me hizo reír

Esa mañana se levantó como todos los días, pensó que era un día igual a los otros, pasaba su vida sin grandes novedades, sin muchas expectativas; lejos estaba ella de imaginar que ese día iba a ser muy distinto.

Las próximas horas que venían iba a cambiar completamente su vida, la vida de su querido esposo, la de su familia y la de las generaciones venideras.