Jesús vive en el corazón

Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió: -¿Usted encontrará a Jesús allí? El cirujano se quedó mirándole, y continuó: -Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a interrumpir el niño. El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados…

La adoración que agrada a Dios

Dios quiere todo de nosotros. Dios no quiere una parte de tu vida. Pide todo tu corazón, toda tu alma, toda tu mente y todas tus fuerzas. A Dios no le interesan los compromisos a medias, la obediencia parcial y las sobras de tu tiempo y dinero. Quiere tu devoción plena, no pedacitos de tu vida. La Biblia dice: “así que nosotros, que estamos recibiendo…

Paz perfecta

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera en una pintura dibujar la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron y presentaron sus obras en el palacio del rey. El gran día había llegado. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero sólo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas. La…

Latidos del corazón de Dios

“Un corazón grande se llena con poco”. Antonio Porchia (1886-1968) Escritor argentino de origen italiano Su ministerio ha impactado muchas personas ya que al proclamar el mensaje de Cristo en esa cultura, el mensaje va seguido de señales y milagros. En un devocional que él compartió en un equipo de trabajo donde estabamos 8 personas, nos relato un experiencia vivida una mañana con una de…

Integridad y honradez por completo.

En un centro comercial en un lugar de los Estados Unidos una pareja se acercó a comprar un artículo. La dependiente les atendió solícita y no se percató que al darles el cambio, se le fue la mano y les dio mucho dinero de más. Ellos, que tenían prisa, tampoco se dieron cuenta del error. Ya fuera del centro comercial fueron a un restaurante. Al…

Amortiguación automática

Ingrid Checha, de apenas dos años de edad, estaba jugando en su domicilio. Ella vivía con sus padres en el piso decimocuarto de un edificio de departamentos en Caracas, Venezuela. En cierto momento la niñita, ilusionada con lo que veía afuera, trató de abrir la ventana. Ésta cedió repentinamente, y la pequeña se precipitó al vacío. Cayó desde una altura de sesenta metros, pegando contra…

El bote

De nuevo Jesús llamó a la multitud. —Escúchenme todos —dijo— y entiendan esto: Nada de lo que viene de afuera puede contaminar a una persona. Más bien, lo que sale de la persona es lo que la contamina.

Después de que dejó a la gente y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la comparación que había hecho. — ¿Tampoco ustedes pueden entenderlo? —les dijo—. ¿No se dan cuenta de que nada de lo que entra en una persona puede contaminarla? Porque no entra en su corazón sino en su estómago, y después va a dar a la letrina. Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos.

Los días de la semana del cristiano

LunesDía de Lavado
Señor, ayúdame a lavar todo mi egoísmo y la vanidad, por lo que pueda servir con humildad perfectaa través de la semana.

MartesDía de planchado
Querido Señor, ayúdame a planchar todas las arrugasque he recogido, y dame los años para que pueda ver la belleza en otros.

¿En qué estado está tu corazón?

El Señor no mira lo que mira el hombre;pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7.

Un enfermo que pasó por una grave operación cardiaca contó: –Parecía estar bien de salud. Exteriormente todo iba bien, pero sin que lo supiera, estaba aquejado de una grave enfermedad, un aneurisma.

¿Cómo está tu corazón?

“Llamando de nuevo a la multitud, Jesús les decía: «Escuchen todos lo que les digo y entiendan: no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo; sino que lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre. «Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.» Cuando Jesús dejó a la multitud y entró en casa, Sus discípulos Le preguntaron acerca de la parábola. «¿También ustedes son tan faltos de entendimiento?» les dijo. «¿No comprenden que todo lo que de afuera entra al hombre no lo puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina?» Jesús declaró así limpios todos los alimentos.