¿Qué estás haciendo?
Mientras estuvo en casa durante un tiempo, mi nieta Addie empezó a preguntar una y otra vez: «¿Qué estás haciendo, abuelo?». Ya sea que trabajara en la computadora, me pusiera los zapatos para salir, me sentara a leer o ayudara en la cocina, ella se ponía a mi lado y me preguntaba qué estaba haciendo.
Después de contestarle algunas decenas de veces, diciendo: «pagando cuentas», «yendo a la tienda», «leyendo el periódico»
Cuando la Western Union le pidió a Thomas Edison que “mencionara un precio” por el teletipo que había inventado, él le pidió varios días para pensarlo. Su esposa le sugirió $20 000, pero él pensó que esa cantidad era exorbitante.
“Servíos por amor los unos a los otros” Gálatas 5:13
A la edad de 94 años, el Pastor Willis fue internado en una casa de reposo. Desde su silla de ruedas, explicaba con gozo cómo Dios le había dado un nuevo campo misionero donde compartir el Evangelio. Cuando quedó postrado en cama algunos años después, hablaba con entusiasmo de cómo estaba en la mejor posición posible para mirar a Dios. Cuando murió a la edad de 100 años, el Pastor Willis dejó tras sí el legado de alguien que cantaba un cántico nuevo de alabanza en cada giro de su vida terrenal.
Stephen, un niño africano que fue abandonado por su madre y maltratado por sus familiares, se crió en la calle. Después de un fallido intento de suicidio ingresó en una organización terrorista. Se le enseñó a odiar, a manejar las armas, y se le confió la misión de sembrar el terror en la población civil. La ocasión se le presentó cuando una misión cristiana organizó unas reuniones.
En el estadio los alumnos de varias escuelas participan en un encuentro de atletismo. Repartidos en varios grupos según su edad, saben que los mejores competidores de cada categoría recibirán una copa. La prueba incluye dos clases de competiciones: carrera de velocidad y carrera de resistencia.
Trato de no ser parcial, pero yo tenía mis dudas sobre la contratación de Stevie. Su consejero de colocación me aseguró que iba a ser un buen ayudante de camarero y confiable. Pero yo nunca había tenido un empleado con discapacidad mental y no estaba seguro si quería uno. Yo no estaba segura de cómo iban a reaccionar mis clientes a Stevie. Era bajo, un poco rechoncho con las características faciales de Síndrome de Down.
Había un grupo de mujeres reunidas en su estudio bíblico semanal, y mientras leían el libro de Malaquías encontraron un versículo que dice: “Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata”, este verso les intrigó en gran manera acerca de qué podría significar esta afirmación con respecto al carácter y la naturaleza de Dios. Una de ellas se ofreció a investigar el proceso de la purificación de la plata.
Charles Plumb, un graduado de la Academia Naval de los EE.UU., fue un piloto de caza en Vietnam. Después de 75 misiones de combate, su avión fue destruído por un misil tierra-aire. Plumb fue expulsado y lanzado en paracaídas en manos del enemigo. Fue capturado y pasó seis años en una prisión comunista vietnamita. Él sobrevivió la prueba y ahora daba conferencias sobre las lecciones aprendidas de esa experiencia.
“Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”. Eclesiastés 4: 9-10