Compasión con patas

En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? Marcos 8:1-4

¿De quién estás enamorado?

«Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera». Marcos 8:11-13

El enamoramiento según el Dr. Gary Chapman es un estado de obsesión hacia una persona. Nos acostamos pensado en el otro.

"No lo conozco"

Parece imposible escuchar de la boca de este hombre estas palabras, dijo: «No se de que me estas hablando», «No lo conozco», no tan solamente lo dijo una vez, dos veces, por tres veces lo volvió a repetir. Cuando lo identificaron que el también pertenecía a los seguidores de Jesús, monto en cólera y aseguro que no lo conocía.

El viejecito generoso

Un pobre soldado pidió un manto a un agricultor, pero éste no lo quiso oír. Él siguió enfrente y se fue a otra casa que era muy humilde. Allí vivía un señor de avanzada edad, que perdió todo durante la guerra y había encontrado allí un lugar para vivir. Él no tenía nada además de las ropas del cuerpo, pero le dio su manto a este soldado que estaba sufriendo por el frío. El soldado continuó por su camino.

El viejecito agradeció a Dios porque a pesar del frío, tenía refugio y aún pudo ayudar a un extraño con su manto.

Esperanza contra viento y marea

Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama. Marcos 7:24-30

¡No merezco la torta!

Cierto pastor había visitado muchas veces a una señora y le había hablado acerca de aceptar la salvación de su alma. Las respuestas eran las siguientes: «Pastor, voy a pensar en esto», o:»Yo no merezco esta salvación». Al final dijo:»Yo voy a esforzarme para poder merecer esta tan grande salvación».

Para sorpresa del pastor, ella le invitó un día a tomar café y comer una rica torta. Cuando el pastor llegó, la mesa estaba preparada y la torta bien adornada en el centro de todo.

Salmo 32

Dice el Salmo 32: Bienaventurado aquel cuya trasgresión ha sido perdonado y cubierto su pecado, bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad y en cuyo espíritu no hay engaño.

Este es un salmo de bienaventuranza, y normalmente se cantaba en el día de expiación. El día de expiación era una fecha especial para el pueblo judío, hasta podríamos decir un día solemne.

Cuida tu testimonio

El semáforo se puso en amarillo justo cuando él iba a cruzar en su automóvil y como era de esperar, hizo lo correcto: se detuvo en la línea de paso para los peatones, a pesar de que podría haber rebasado la luz roja, acelerando a través de la intersección.

La mujer que estaba en el automóvil detrás de él estaba furiosa. Le tocó la bocina por un largo rato e hizo comentarios negativos en alta voz, ya que por culpa suya no pudo avanzar a través de la intersección. y para colmo, se le cayó el celular y se le regó el maquillaje. En medio de su pataleta, oyó que alguien le tocaba el cristal del lado.

¿Eres tierra fértil?

«Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.  Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado». Marcos 4:26-29

Jesús nos ha dicho que hay cuatro lugares donde pueden caer las semillas. ¿Cómo saber si yo soy tierra fértil?

La roca inamovible

Después de un naufragio en una terrible tempestad, un marino pudo llegar a una pequeña roca y escalarla, y allí permaneció durante muchas horas.

Cuando al fin pudo ser rescatado, un amigo suyo le preguntó:–¿No temblabas de espanto por estar tantas horas en tan precaria situación, amigo mío?.–Sí –contestó el náufrago–, la verdad es que temblaba mucho; pero… ¡la roca no…! Y esto fue lo que me salvó.

Salmos 18:2 Roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.