Las huellas en la arena.

Una noche en mis sueños vi que con Jesús caminaba Junto a la orilla del mar bajo una luna plateada.

Soñé que veía en los cielos mi vida representada En una serie de escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando. Mientras con Jesús andaba como amigos conversando.
Miré atento esas huellas reflejadas en el suelo. Pero algo extraño observé y sentí grande desconsuelo.
Observé que algunas veces al reparar en las huellas. En vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.
Observaba también yo que aquel solo par de huellas.

¡Da gracias a Dios!

El Salmo 92 es un «Cántico para el día de reposo», un lugar de descanso para aquéllos que están atribulados.

El cántico comienza con un elogio a la alabanza: «Bueno es dar gracias al SEÑOR». Nos hace bien volvernos de nuestros pensamientos de desasosiego y ansiedad y anunciar «por la mañana [Su] bondad, y [Su] fidelidad por las noches» (v.2). ¡Dios nos ama y es siempre fiel! Él nos hace felices. (v.4).

El burro de un niño pequeño.

Una historia acerca de como el burro de un niño pequeño era ordinario y de repente era extraordinario por medio de nuestro Señor Jesús.
Hace mucho tiempo, había un niño pequeño que le encantaban los caballos. El siempre le pedía a su padre que le comprara uno. El niño había guardado dinero para poder comprarse su propio caballo.  “Papá,” le dijo un día. “Mira tengo dinero para comprar mi caballo.”

La caja de besos.

Un hombre castigó su pequeña niña de 3 años
Por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado.

El dinero era escaso en esos días
Por lo que explotó en furia,
Cuando vio a la niña tratando de envolver una caja
Para ponerla debajo del árbol de navidad.

Aprendiendo a caminar.

Recuerdo aquellos días hace mucho tiempo cuando nuestros hijos estaban aprendiendo a caminar. Primero mostraron su buena disposicion levantandose y dando uno o dos pasos vacilantes. Mi esposa y yo tendiamos nuestras manos y los alentabamos a caminar hacia nosotros. Los sosteniamos de las manos o por medio de tirantes en sus pantalones. Alababamos cada esfuerzo y alentabamos cada intento. Nunca nos desalentamos, ni nos rendimos hasta que aprendieron a caminar.

¿Qué es Amar?

Un esposo fue a visitar a un Sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.

El Sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: Ámela.

Luego se calló. -Pero es que ya no siento nada por ella.

-Ámela, repuso el Sabio. Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio

Visita al circo.

Cuando yo era adolescente, en cierta oportunidad estaba con mi padre haciendo fila para comprar entradas para el circo. Al final, solo quedaba una familia entre la ventanilla y nosotros. Esta familia me impresionó mucho. Eran ocho chicos, todos probablemente menores de doce años. Se veía que no tenían mucho dinero.

La ropa que llevaban no era cara, pero estaban limpios. Los chicos eran bien educados, todos hacían bien la fila, de a dos detrás de los padres, tomados de la mano.

Pies Veloces

Mientras estaba en Chile para una conferencia bíblica, estaba descansando en el hotel cuando se transmitió un partido de rugby en la televisión. Aunque no entiendo el rugby totalmente, lo disfruto y admiro la valentía que se requiere para jugar ese deporte tan peligroso.

Durante el partido, uno de los jugadores franceses quedó herido y tuvo que ser llevado fuera del campo de juego.

El Amigo.

Un soldado que pudo regresar a casa después de haber peleado en la guerra de Vietnam, le habló a sus padres desde San Francisco: «Mamá, Papá. Voy de regreso a casa, pero les tengo que pedir un favor. Traigo a un amigo que me gustaría que se quedara con nosotros.»

«¡Claro!» Le contestaron, «Nos encantaría conocerlo.»

«Hay algo que deben de saber…» El hijo siguió diciendo… «Él fue herido en la guerra.