Reflexiones.

La gente está donde está porque allí es que realmente desean estar, ya sea que lo admitan o no. –Earl Nightingale

Una de las cosas más trágicas que conozco de la naturaleza humana es que todos tendemos a posponer el vivir. Todos soñamos de algún jardín de rosas mágico más allá del horizonte en vez de disfrutar de las rosas que florecen fuera de nuestras ventanas hoy. –Dale Carnegie

El triple proceso de la alabanza de David.

1. La alabanza comienza en la voluntad (v. 1).
«Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza es- tará de continuo en mi boca». Su actitud refleja una determinación de regocijarse pese a la situación.

2. La alabanza afecta a la emoción (v. 2).
«En Jehová se gloriará mi alma». Ahora, David alaba al Señor no solamente porque es lo correcto, sino también porque le gusta.

Orar en todo tiempo.

Unos años atrás, un anuncio de televisión enfocaba el rostro sonriente de una preciosa joven. Aparecía mirando hacia abajo y evidentemente ocupada con cierta tarea, aunque no se veía lo que hacía. Mientras desempeñaba su labor, ella oraba. El anuncio hacia énfasis en ocupar tiempo para orar, aunque tuvieran que desarrollarse otros deberes durante el día.

El camino misterioso.

Mike Larkin, Oficial de tránsito en el Estado de California patrullaba en su motocicleta, cuando de pronto un camión de carga salió en una esquina a alta velocidad.

El Oficial Larkin pensó inmediato, esto es una buena multa, encendió su sirena y sus luces y comenzó la persecución del día. El conductor del camión aceleró con mayor fuerza y el Policía Larkin aumentó a su vez la velocidad de la motocicleta.

Un amigo de verdad.

Un amigo es aquel que llega cuando todo el mundo se ha ido
«Mi amigo no ha regresado del Campo de Batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo», dijo un soldado a su teniente.
«Permiso denegado», replicó el oficial, «no quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto».

La cena con Jesús.

Ruth miró en su buzón del correo, pero solo había una carta. La tomó y la miró antes de abrirla, pero luego la miró con más cuidado. No había sello ni marcas del correo, solamente su nombre y dirección. Leyó la carta:

Querida Ruth:
«Estaré en tu vecindario el sábado en la tarde y pasaré a visitarte. Con amor, Jesús»

Sus manos temblaban cuando puso la carta sobre la mesa.

El niño que soy.

Soy un niño con un nombre que me sustenta llámame por mi nombre. Acéptame como soy: no me compares. Yo soy como tú, un individuo único con únicas maneras de percibir interpretar y expresarse. Aprender es agradable. No me lo eches a perder con castigos tareas y amenazas.

Permíteme expresarme libremente, no termines mis frases ni culmines mis trazos ni rellenes mis dibujos. Intercambia conmigo opiniones

Si todo se derrumba.

El temblor de tierra fue corto, de apenas quince segundos; sin embargo a Alejandro Acevedo le pareció una eternidad.

Todo a su alrededor se movía como si las paredes de hormigón fueran de papel. El cuadro que adornaba la sala principal, en cuyo fondo se apreciaba una casita de madera junto a un lago y una cascada que se precipitaba desde las montañas, cayó al suelo. Su protección de vidrió se fragmentó en mil pedazos

El Puente.

No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto. Este fue el primer conflicto serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continúa.

Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó

El corazón de una madre.

Cuando el Señor hizo a la mujer, era su sexto día de trabajo,
haciendo horas extras… Un Ángel apareció y trató de detener al Señor. «Esto es demasiado trabajo para un sólo día, mejor espera hasta mañana para terminar». «Pero no puedo», protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación por lo que está muy cerca de mi corazón.

El Ángel se acercó y tocó a la mujer