Dar de corazón.
Hubo una vez un mendigo que estaba tendido al lado de la calle. Vio a lo lejos venir al Rey con su corona y su capa.
Pensó: “Le voy a pedir y seguramente me dará bastante”.
Y cuando el Rey pasó cerca, le dijo: “Su Majestad, ¿Me podría, por favor, regalar una moneda?”
Aunque en su interior pensaba que El Rey le iba a dar mucho más
Hace muchos años, cerca de la real residencia británica en la isla de Wight, habia varias casas para los pobres y los ancianos, Un misionero que un día visitaba algunos ancianos, preguntó a una mujer: ¿Os visita alguna vez la reina Victoria? Oh, sí – contestó .
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.