Dar de corazón.

Hubo una vez un mendigo que estaba tendido al lado de la calle. Vio a lo lejos venir al Rey con su corona y su capa.
Pensó: “Le voy a pedir y seguramente me dará bastante”.
Y cuando el Rey pasó cerca, le dijo: “Su Majestad, ¿Me podría, por favor, regalar una moneda?”

Aunque en su interior pensaba que El Rey le iba a dar mucho más

Él vive aquí.

Hace muchos años, cerca de la real residencia británica en la isla de Wight, habia varias casas para los pobres y los ancianos, Un misionero que un día visitaba algunos ancianos, preguntó a una mujer: ¿Os visita alguna vez la reina Victoria? Oh, sí – contestó .

Su majestad viene a menudo a vernos. Después, pensando si la mujer sería cristiana o no, el misionero preguntó: ¿Os visita alguna vez el Rey de reyes? La mujer inmediatamente sonrió y le contestó

Veremos lo que trae el tiempo.

Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo: Padre, que desgracia! Se nos ha ido el caballo. ¿Por que le llamas desgracia? Respondió el padre, veremos lo que trae el tiempo…

A los pocos días el caballo regreso, acompañado de otro caballo