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Leer la Biblia no es una tarea
Cuéntase que recorriendo los caminos del país de Gales iba un ateo, el señor Hone; iba a pie y al caer la tarde sintióse cansado y sediento. Se detuvo a la puerta de una choza donde una niña estaba sentada leyendo un libro. Le pidió el viajero agua; la niña le contestó que si gustaba pasar su madre le daría también un vaso de leche.…
Una señora alegre devota de la moda, el placer y las fiestas, se encontraba un día algo indispuesta, y estaba en cama cuando sus hermanos entraron llenos de risas, y dijeron: