¿Cuánto cuesta un milagro?
Tess era una niña precoz de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su Padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella solo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero.
Planeaban mudarse para un complejo de apartamentos el siguiente mes porque su padre no tenía el dinero para las facturas médicas y la hipoteca.
Cierta mañana decembrina, me detuve en un restaurante de una clínica para desayunar con una amiga. Veníamos de acompañar a una amiga mutua que estaba en su tratamiento de quimioterapia y la habíamos dejado en su casa reposando.
¿Se acuerda usted cuántos pares de zapatos ha usado durante toda su vida? ¿Cuanto tiempo le duró el último par de zapatos que compró? Seríamos mas que benditos si, usando los mismos zapatos todos Los días, su duración llegara a los tres años. Resultan asombrosos las palabras en Deuteronomio 29:5: ‘Y yo os he traído cuarenta años por el desierto: vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros
Un día una amiga decidió visitarme, era la primera vez que iría y al parecer no había copiado bien la dirección de mi casa, así que estuvo más de una hora perdida, entre calles, veredas, subía cuestas, las bajaba, hasta que al fin llegó.
Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebe, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de tres años a prepararse para una nueva etapa en su vida.
Durante la guerra en Korea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla en Heartbreak Ridge. Sus amigos estaban cubiertos en una cueva de zorros como a 10 metros del lugar cuando este fue herido en una emboscada.
El diagnóstico sobre cáncer de riñón que amenazaba con colonizar el bazo y el colon, lo recibió como un baldazo de agua fría. Nunca esperó que las molestias físicas obedecieran a algo tan terrible. Llegó incluso a pensar que era una pesadilla, sin embargo las pruebas clínicas eran irrefutables.
Era uno de los días más calientes del tiempo seco de verano. No habíamos visto la lluvia en casi un mes. Las cosechas se estaban muriendo. Las vacas habían parado de dar leche. Los ríos estaban secos hasta el piso.