La moneda y el pez
En Mt 17:27 Jesús manda a Pedro ir a pescar un pez, con la moneda que encontrase en la boca del primer pez, le dice que pague el impuesto del templo de los dos.
Jesús tenía dinero, mucha gente le ayudaba Lucas 8:3, ¿Por qué tan complicado de enviar a Pedro al lago a pescar un pez para pagar el impuesto? Jesús no estaba de acuerdo en pagar este impuesto, Mt 17:26, lo hace por no ofender a nadie, el que lo haga de esta manera tan peculiar, es para indicarnos algo.
Para Dios fabricar una moneda dentro de un pez no es difícil, pero de seguro que no fue así, pienso que eso es lo que Dios quiere trasmitirnos.
Un día en Filadelfia, el caballo de un carro asuntó y huyó. El dueño, corrió y se agarró de las riendas.
Anfitriones, comensales, ropa y calzado nuevos, adornos en las casas, luces, colores, riquísimos manjares, las tiendas abarrotadas de gentes que compran regalos, niños con juguetes nuevos. ¡Cuantos preparativos para estos días en varias partes del mundo! En cada pueblo y nación las familias están abocadas a la preparación de la cena de nochebuena, y se reúnen alrededor de la mesa según la tradición de cada país.
En 1994, dos americanos respondieron a una invitación del Departamento de Educación Rusa, para enseñar moral y ética (basado en principios bíblicos) en las escuelas públicas. Fueron invitados a enseñar en prisiones, negocios, departamentos de bombero y policía, y en un inmenso orfanato. Alrededor de 100 niños y niñas que habían sido abandonados, abusados, y dejados a cargo de un programa del gobierno, estaban en este orfanato. Ellos nos relatan esta historia en sus propias palabras.
En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? Marcos 8:1-4
Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. Y lo envió a su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea. Marcos 8:22-26
Han pasado más de dos mil años desde que su propia historia cambió la historia del mundo…
«Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera». Marcos 8:11-13
Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama. Marcos 7:24-30