El pescador y el industrial
“ Un rico industrial del Norte estaba horrorizado de encontrarse a unpescador que yacía tranquilamente junto a su bote, jugando con unos niños.
“¿ Por qué no estas afuera pescando?”, dijo el industrial.
“Porque ya he atrapado suficientes peces para el día”, dijo el pescador.
“¿ Por qué no atrapas unos cuantos más?”
¿Sabías que los padres son responsables de lo que sus hijos creen de sí mismos, y que esto empieza desde el momento en que nacen?
Así que, cualquiera que se humille como este niño ese es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mi me recibe. Mateo 18.4-5
Un hombre, por cierto muy meticuloso, decía que las madres no trabajaban tanto. Que los quehaceres de la casa eran poca cosa.
Si tus hijos son un regalo de Dios , porque no los disfrutas? Hay muchos padres de familia que maltratan a sus hijos; con sus palabras dicen una cosa pero con sus hechos niegan aquello que dicen. Cuando vas a empezar a tratar a tus hijos como lo que realmente son, la herencia que Dios te ha dado.
Con la apariencia de preocupado un joven viajaba en tren. Había estado en la cárcel y ahora iba de camino a su casa. Su condena había traído vergüenza a su familia; nunca lo habían visitado y solo unas pocas veces le habían escrito, aún así él esperaba que lo hubieran perdonado.
La Montaña Steamboat era un asesino y los camioneros que avanzaban por la carretera de Alaska le tenían un gran respeto. Sobre todo en el invierno, el camino quedaba inutilizado cubierto de nieve. Incontables camiones y camioneros se han perdido allí en los últimos años y muchos sueños se desvanecieron en sus laderas rocosas.
Al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios… y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. – Marcos 10:6-9.
Esto está escrito por un sacerdote…y esta verdaderamente interesante.
1. El dedo pulgar es el que esta más cerca de tí. Así que comienza orando por aquellos que estan más unidos a tí. Son los más fáciles de recordar. Orar por los que amamos es «una dulce tarea.»