Una Biblia bajo la casa
El armazón de la casa y las paredes ya estaban en pie cuando Jill Williams y su marido encontraron una vivienda que les agradaba en un suburbio al norte de Houston.
Pero fue una conversación con Shauna Wallace, la esposa del constructor, durante una visita a la obra, lo que reforzó la decisión de ambos a comprar la casa.
“Ella nos dijo ‘Quiero mostrarles algo’”, y llevó a la pareja al área del dormitorio principal, recordó Williams.
Donde quiera hemos oído críticas. En la misma Biblia se nos habla de personas que fueron criticadas. Recordemos como en el Pentecostés la gente se burlaba diciendo que los discípulos estaban borrachos. Muchas veces vemos a alguien que viene cojeando por estar enfermo y decimos que viene borracho. Mientras más consagrados estamos al Señor, menos haremos caso a este mundo.
El Libro de los Salmos es el más largo de todos los libros que componen la Escritura. Es un conjunto de poemas que al principio se cantaron. El libro de los Salmos se le llama el corazón de la Biblia, no porque se encuentre en el centro, sino porque en él se hallan expresados muchos sentimientos, en particular los que se le pueden atribuir al Enviado de Dios: Jesucristo.
Cuantas veces hemos exclamado “Yo lo haría mejor”, o «Yo lo Haría de ésta otra forma». Es más, sé que conoces a unos cuantos por ahí que utilizan éste tipo de frases casi como un lema.
-Quédense con su vieja Biblia. No la necesito, ¡yo soy mi propio dios!Así fueron recibidos en una cárcel dos visitantes que quisieron ofrecer un Nuevo Testamento a un preso llamado José.
Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida. Así que empezó a poner sus cosas «en orden». Contactó a su sacerdote y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su última voluntad.
Yo me había acostumbrado a visitar regularmente a una cristiana, viuda desde hacía un año, que vivía en una modesta granja. Tenía dos hijos: el mayor estaba casado y vivía bastante lejos. El segundo, Lucio, vivía con su madre y parecía no poder defenderse sin su ayuda.
Cierto hombre salió una vez de viaje en avión. Era un hombre temeroso de Dios y sabía que Dios lo protegería. Durante el viaje, mientras volaban sobre el mar, uno de los dos motores falló y el piloto tuvo que hacer un amarizaje forzoso en el océano. Casi todos murieron, pero este hombre logró agarrarse a alguna cosa que lo conservó flotando sobre el agua. Estuvo mucho tiempo a la deriva y después de algunos días llegó a una isla deshabitada.
Después de mucho tiempo una señora volvió a ir al culto con su hijita. Por causa de su trabajo no podía asistir a los cultos matinales; por eso fue en la noche. El pastor habló en esa ocasión acerca de la negligencia de muchos en cuánto al cumplimiento de sus deberes cristianos: No leen la Biblia, descuidan la asistencia a los cultos, etcétera.
Desde que comenzamos una Nueva Vida, debemos fijar nuestra visión en las cosas que pertenecen al cielo, donde està Cristo sentado a la diestra de Dios en el lugar de Poder y Honor.