Satanás sólo viene a hurtar matar y destruir.
Jesús quiere que entendamos que en El encontramos vida y vida abundante y al mismo tiempo nos advierte de que el ladrón mejor conocido como Satanás solo viene a hurtar, matar y destruir.
¿Será que estamos permitiendo que el ladrón hurte, mate y destruya nuestra vida?,
“Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.
Una maestra de escuela dominical una vez le dijo a su clase de adultos: “El próximo domingo voy a dar una lección muy importante. Quiero que todos lean el capítulo 17 del Evangelio de San Marcos anticipadamente”. Los alumnos asintieron.
Se cuenta que alguna vez, en Inglaterra, existia una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de sus favoritas era donde vendian antiguedades; en una de sus visitas encontro una hermosa tacita. ¿ Me permite ver esa taza ?, pregunto la Señora, ¡nunca he visto nada tan fino!
Cierto día fuimos a visitar a una hermana, que había pasado por un sin fin de problemas, al llegar a su casa, su pequeño de dos años de edad, estaba jugando con unos cochecitos, al vernos llegar señalaba hacia la puerta del baño, dando a entender que su madre estaba bañándose, el abuelo del pequeño nos hizo entrar a la casa, confirmando lo que el pequeño nos decía, apenas en señas.
Con cánticos de alegría salieron los canteros una mañana para empezar sus trabajos en la cantera cerca de Bristol, población importante en el Oeste de Inglaterra. Era el 31 de Marzo de 1868.
Jesús, nuestro Mesías, dijo 7 palabras mientras estaba colgado en la cruz, aún en su agonía, aún cuando el dolor lo consumía, tomó tiempo para regalarnos estas siete palabras.
Cierta mañana decembrina, me detuve en un restaurante de una clínica para desayunar con una amiga. Veníamos de acompañar a una amiga mutua que estaba en su tratamiento de quimioterapia y la habíamos dejado en su casa reposando.
Una joven filipina quedó viuda con seis niños que sostener. Vivía con muchas privaciones y afanes; se levantaba a las cuatro de la mañana todos los días, cocinaba, lavaba, planchaba, preparaba la comida que los niños llevaban a la escuela, y a los más pequeños los atendía en todas sus necesidades.
Le llamaremos Juan. Está despeinado, descalzo, su camisa agujereada; su pantalón anda por las mismas.