Juego de niños
Después que una tormenta sorpresa cubriera de nieve el Medio Oriente, una foto del periódico mostró a cuatro hombres armados sonriendo mientras construían un muñeco de nieve fuera de las maltrechas murallas de un cuartel general militar. El clima invernal también hizo que se cancelara una protesta y se retrasara un debate sobre asuntos parlamentarios de mucha importancia. Se vieron jugando en la nieve hombres con túnicas largas y mujeres con vestidos negros tradicionales y pañuelos en la cabeza. Hay algo en la nieve que saca el niño que hay en todos nosotros.
1. El dedo pulgar es el que esta más cerca de tí. Así que comienza orando por aquellos que estan más unidos a tí. Son los más fáciles de recordar. Orar por los que amamos es «una dulce tarea.»
No era jazmines ni orquídeas, tampoco una perfumada rosa, no era un almendro en flor, tampoco un olivo lleno de frutos, ni siquiera alguna planta aromática como el tomillo o romero.
«Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él. Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista la barca, a causa del gentío, para que no le oprimiesen. Porque había sanado a muchos; de manera que por tocarle, cuantos tenían plagas caían sobre él. Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas él les reprendía mucho para que no le descubriesen.» Marcos 3:7-12
(Jesús) Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Marcos 1:35
Ella lo sabía, esa era su oportunidad. Todo lo que había sufrido a causa de esa enfermedad estaba por terminar. Esa vergüenza que había sufrido, todo lo que había gastado por 12 años. Todo estaba a punto de terminar solo tenia que acercarse y aprovechar la oportunidad para poder tocar el borde del manto, Su fé ya estaba en acción y la decisión ya habia sido tomada.
Querido Señor Jesucristo:
Una señora muy pobre telefoneó para un programa cristiano de radio pidiendo ayuda.
La pequeña Tania, de seis años de edad, y su papá eran los únicos que seguían despiertos en el automóvil mientras iban de vuelta a casa después de un viaje de campamento familiar. Mientras miraba la luna llena a través de la ventana del vehículo, la niña preguntó: «Papá, ¿crees que yo podría tocar la luna si me levanto?»
Cuando oramos, hablamos con Dios. La exhortación a perseverar en la oración significa, pues, vivir en constante relación con nuestro Señor en el cielo. De esa manera también expresamos nuestra dependencia de él. Cuando perseveramos en oración es como si dijéramos: No podemos ni queremos vivir sin ti.