¡Señor, mata la araña!

aranaLos cristianos a veces tenemos los sentimientos confundidos acerca de nuestros pecados. Tenemos miedo de ser dañados por nuestros pecados, y queremos ser perdonados. Pero no estamos seguros de querer librarnos de ellos ya ahora.

Un hombre me dijo que tiene un mal hábito que está estorbando su comunión con Dios

Los gansos.

Érase una vez un hombre que no creía en Dios. No tenía reparos en decir lo que pensaba de la religión y las festividades religiosas, como la Navidad. Su mujer, en cambio, era creyente a pesar de los comentarios desdeñosos de su marido.

Una Nochebuena en que estaba nevando, la esposa se disponía a llevar a los hijos al oficio navideño de la parroquia de la localidad agrícola donde vivían. Le pidió al marido que los acompañara, pero él se negó.

No te dejes vencer.

El diagnóstico sobre cáncer de riñón que amenazaba con colonizar el bazo y el colon, lo recibió como un baldazo de agua fría. Nunca esperó que las molestias físicas obedecieran a algo tan terrible. Llegó incluso a pensar que era una pesadilla, sin embargo las pruebas clínicas eran irrefutables.

–¿No hay nada que hacer…?-musitó.
–Absolutamente nada-confirmó el facultativo.

Jaime reportándose.

Un Pastor estaba dando un recorrido por su Iglesia al medio día, al pasar por el Altar decidió quedarse cerca para ver quien había venido a orar.

En ese momento se abrió la puerta, el Pastor frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde hacia varios días, vestía una camisa rasgada, tenía el abrigo gastado cuyos bordes se habían comenzado a deshilachar.

El hombre se arrodilló, inclino la cabeza, luego se levantó y se fue. Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre al medio día estaba en la Iglesia