¡Señor, mata la araña!
Los cristianos a veces tenemos los sentimientos confundidos acerca de nuestros pecados. Tenemos miedo de ser dañados por nuestros pecados, y queremos ser perdonados. Pero no estamos seguros de querer librarnos de ellos ya ahora.
Un hombre me dijo que tiene un mal hábito que está estorbando su comunión con Dios
Érase una vez un hombre que no creía en Dios. No tenía reparos en decir lo que pensaba de la religión y las festividades religiosas, como la Navidad. Su mujer, en cambio, era creyente a pesar de los comentarios desdeñosos de su marido.
El diagnóstico sobre cáncer de riñón que amenazaba con colonizar el bazo y el colon, lo recibió como un baldazo de agua fría. Nunca esperó que las molestias físicas obedecieran a algo tan terrible. Llegó incluso a pensar que era una pesadilla, sin embargo las pruebas clínicas eran irrefutables.
Un Pastor estaba dando un recorrido por su Iglesia al medio día, al pasar por el Altar decidió quedarse cerca para ver quien había venido a orar.