Una madre de 4 brazos.

padresRecuerdo, como si fuera hoy, los primeros años felices en nuestro hogar. Habíamos experimentado la alegría y la dicha del recibimiento del primer fruto: una hermosa niñita.

Le celebramos su primer añito de vida con una fiestita y la clásica piñata.
Pero ya venía en camino el segundo retoñito.

La vasija agrietada.

vasijaUn cargador de agua tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón.

Cuando llegaba, la vasija rota solo contenía la mitad del agua

El emperador y su hija.

maceteroHubo una vez un emperador que convoco a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo:

«Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta mas bella ganara la mano de mi hija, y por lo consiguiente el reino»

Brazo Tendido.

Desde pequeño las mudanzas eran parte habitual de su vida cotidiana. Los cambios de residencia eran algo constante debido al trabajo de su padre.
Pasó esos años viviendo en pequeñas localidades rurales.
El hecho de que su padre proviniera de una unión ilegítima entre su abuela y un desconocido perturbó siempre los pensamientos de este jovencito. Lo inquietaba la posibilidad de ser descendiente de judíos.

La otra mujer.

Después de varios años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.

«Tú sabes que la amas.» Me dijo un día, tomándome por sorpresa. «La vida es demasiado corta, debes dedicarle tiempo.»

«¡Pero yo te amo a ti!» Protesté.
«Lo sé. Pero también la amas a ella.»

La montaña negra.

“¡Voy a irme a la Montaña Negra!”, gritó el pequeño Ricardo de cinco años.

“Muy bien, si eso es lo que quieres adelante”, le respondió su madre abriendo la puerta y acompañándolo hasta el pórtico.

Un manto de silencio cayó sobre él. Hacía rato que ya no había sol y la oscuridad de la noche cubría el paisaje. Por el resplandor de las estrellas, apenas veía la forma de la Montaña Negra en la distancia

El milagro de una canción.

Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebe, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de tres años a prepararse para una nueva etapa en su vida.

Supieron que el nuevo bebe iba a ser una niña, y día y noche, Michael le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre. El estaba encariñándose con su hermanita aun antes de conocerla. El embarazo de Karen progresó normalmente

El hombro.

Un día mi madre me preguntó que cual era la parte más importante del cuerpo. A través de los años trataría de buscar la respuesta correcta. Cuando era mas joven, pensé que el sonido era muy importante para nosotros, por eso dije: «Mis oídos, Mamá». Ella dijo: «No, muchas personas son sordas y se arreglan perfectamente. Pero sigue pensando, te preguntare de nuevo.»

Varios años pasaron antes de que ella lo hiciera.

Milagro de guerra.

Durante la guerra en Korea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla en Heartbreak Ridge. Sus amigos estaban cubiertos en una cueva de zorros como a 10 metros del lugar cuando este fue herido en una emboscada.

Mientras el fuego continuaba, los otros hombres discutían entre ellos que hacer. Pero como el fuego era intenso era díficil seguir arrastrándose y traer a su compañero herido, pues eso significaría la misma muerte.

La Madre.

Cuando viniste a este mundo,
Ella te sostuvo en sus brazos. Tú se lo agradeciste gritando.

Cuando tenías un 1 año,
Ella te alimentaba y te bañaba. Tú se lo agradeciste llorando la noche entera.

Cuando tenías 2 años,