La corbata gastada.

corbataPastor:  Hoy por la mañana anduve de tienda en tienda
Caminaba y caminaba buscándote un regalito!
De una artística vitrina me gusto esta corbata…
Pedí que me la envolvieran y corrí hasta mi casa.

Le dije alegre a mi esposa:
Mujer, mira que belleza!
¿no es verdad que es muy hermosa?
Y así,  con esta corbata, yo me sentía orgulloso.

Pero, mientras me arreglaba para venir a la fiesta
Yo pensaba, recordaba y comencé a tararear
Sin  siquiera darme cuenta:
Estoy listo si el me llama… a su viña a trabajar!

Las excusas y respuestas del hombre frente al llamado de Dios.

llamadoVeamos siete excusas que algunos hombres pusieron frente al llamamiento del Señor y que son las mismas que ponemos hoy día:

1. Considerarse indigno

La primera respuesta de Moisés frente al llamado de Dios fue que él no era digno por sus faltas y debilidades. Como él también nosotros nos creemos indignos de ser llamados para cumplir ese propósito.

“11Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya al Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”.  Éxodo 3.11

El anciano Diácono.

ancianoLe llamaremos Juan. Está despeinado, descalzo, su camisa agujereada; su pantalón anda por las mismas.

Así vistió durante sus cuatro años de estudios universitarios. Es brillante… mas, un tanto callado. Se convirtió a Cristo mientras estudiaba.

Frente a la universidad había una iglesia: conservadora, de gente refinada. Tienen deseos de poder ministrar a los jóvenes estudiantes, mas, no saben cómo hacerlo.

El zapatero.

zapateroEl ex presidente Ronald Reagan tenia una tía que lo quería mucho y era muy bondadosa con él. En una ocasión ella llevó al joven Reagan a un zapatero para que le hiciera un par de zapatos a la medida. El zapatero le preguntó: ¿ Quieres los zapatos puntera cuadrada o redonda? Ronald tartamudeó un poco, él no sabía lo que quería.

Los ojos.

ojosEsta es la historia de una joven ciega, se odiaba a sí misma y a todo el mundo por ser ciega. Odiaba a todos, menos a su novio que la queria mucho.

Un día, consiguió un par de ojos sanos, la operaron y pudo ver. Cuando lo hizo, el novio le preguntó si quería casarse con él, a lo que ella le respondió que no, porque se dió cuenta que él era ciego

El joven sin el brazo izquierdo.

judoLeí una historia acerca de un muchacho de 10 años que había sufrido un trágico accidente y a consecuencia de esto le tuvieron que amputar el brazo izquierdo. El muchacho se recuperó emocionalmente y decidió aprender el Judo. Su Sensai (maestro) era un anciano chino experto en este arte marcial.

Después de tres meses, el muchacho había aprendido sólo un movimiento y le pidió a su maestro que le enseñara otros.

Los 10 centavos.

Un joven predicador fue invitado a último momento para que predicase un sermón en la iglesia de su ciudad. Siguiendo un impulso, usó como tema uno de los Diez Mandamientos: “No hurtarás”. A la mañana siguiente, subió a un autobús y le dio al conductor un billete de un dólar.

El conductor le dio el cambio y él se dirigió a la parte trasera del vehículo

Brazo Tendido.

Desde pequeño las mudanzas eran parte habitual de su vida cotidiana. Los cambios de residencia eran algo constante debido al trabajo de su padre.
Pasó esos años viviendo en pequeñas localidades rurales.
El hecho de que su padre proviniera de una unión ilegítima entre su abuela y un desconocido perturbó siempre los pensamientos de este jovencito. Lo inquietaba la posibilidad de ser descendiente de judíos.

Dormir en paz.

Un joven aplicó para un empleo de obrero en una granja. Cuando el granjero le preguntó sobre sus calificaciones, él dijo: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Esto sorprendió al granjero. Pero como le cayó bien el joven, lo empleó.

Unos pocos días más tarde, el granjero y su esposa fueron despertados en la noche por una violenta tormenta. Rápidamente comenzaron a revisar las cosas para ver si todo estaba seguro

El sueño.

Un trabajador cierta mañana contó a su esposa el siguiente sueño que él había tenido la noche anterior: “Soñé que se me acercaron cuatro ratas: la primera era muy gorda, las dos siguientes estaban muy flacas, y la cuarta estaba ciega.”

El hombre aquel estaba muy preocupado porque, según le habían dicho, era un presagio malo eso de soñar algo acerca de tales animales. La mujer de este trabajador, tan supersticiosa como su marido, tuvo miedo y