La ofrenda

Esta es una historia real sobre un niño de nueve años que vivía en un pueblo rural en Tennessee.

Su casa estaba en una zona pobre de la comunidad. Una iglesia tenía un ministerio de autobuses y ese día fueron a su casa un sábado por la tarde. El chico vino a abrir la puerta y saludó al pastor. El pastor le preguntó si sus padres estaban en casa, y el niño le dijo que sus padres salen cada fin de semana y lo dejan en casa para cuidar de su hermanito.

57 centavos

Una sollozante niña se detuvo cerca de una pequeña iglesia de la cual se había retirado porque estaba colmada de gente.
«No puedo ir a la escuela bíblica», le decía al Pastor entre sollozos mientras él pasaba por allí.

Viéndola andrajosa y desgreñada, el Pastor supuso lo que estaba sucediendo y tomándola de la mano la llevó adentro, donde encontró un lugar para ella en la clase.

La niña se sintió tan conmovida que esa noche se fue a la cama pensando en los niños que no tenían un lugar donde adorar a Jesús.

Mamá…¿el Pastor habla de tí?

Después de mucho tiempo una señora volvió a ir al culto con su hijita. Por causa de su trabajo no podía asistir a los cultos matinales; por eso fue en la noche. El pastor habló en esa ocasión acerca de la negligencia de muchos en cuánto al cumplimiento de sus deberes cristianos: No leen la Biblia, descuidan la asistencia a los cultos, etcétera.

La niñita escuchaba atentamente el sermón y, cuando oyó que el pastor hablaba del descuido de muchos padres, se volvió a su madre y, confiada, le dijo:

“¡Mamital ¿Te habla a ti el pastor?” Estas palabras fueron un flechazo para el corazón de la madre que permaneció callada. Esa ingenua pregunta de su propia hijita fue para ella un sermón vivo y eficaz.

Salvado por un cordero.

cordeeroUn hombre español andaba de turista en una ciudad de Noruega. Debido a su trasfondo religioso, quiso ver la iglesia principal de la ciudad. Mirando hacia la torre, se sorprendió al ver en lo alto la figura de un cordero. Al preguntar el porqué de esa escultura, le contaron la siguiente historia.

Cuando estaban construyendo la iglesia, uno de los hombres que trabajaba en la torre se resbaló y cayó desde arriba. Sus compañeros lo vieron caer y, horrorizados, corrieron hacia abajo, al nivel de la calle, esperando encontrarlo muerto.

26 guardias bien armados.

guardiasAlguna vez has sentido la imperiosa necesidad de orar por alguien pero has decidido ponerlo en tu lista de «cosas por hacer» y te has dicho: «Oraré mas tarde». O te ha llamado alguien alguna vez y te ha dicho «Necesito que ores por mí, tengo esta necesidad «. Lee la siguiente historia que me fue enviada hace poco, la cual podría cambiar tu forma de pensar con respecto a las oraciones y la forma de orar.

Un misionero en vacaciones contó la siguiente historia cuando visitaba su Iglesia local en Michigan, EU.: » Mientras servía como misionero en un pequeño hospital en el área rural de Africa, cada dos semanas

¿Es para vosotros tiempo de descansar?

descansarEntonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:
¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?”

Estamos en un tiempo en donde la Iglesia de Dios tiene que accionar, tiene que movilizarse y comenzar a realizar la obra que Dios le mando que hiciese.

El ladrón codicioso y necio.

ladronEO B. HALLIWELL y su esposa pasaron muchos años de su vida sirviendo al prójimo a lo largo del gran río Amazonas. Durante esos años de arduo trabajo les tocó vivir de cerca numerosos incidentes emocionantes. Esta es una de las historias que al pastor Halliwell más le gustaba relatar.

El anciano Diácono.

ancianoLe llamaremos Juan. Está despeinado, descalzo, su camisa agujereada; su pantalón anda por las mismas.

Así vistió durante sus cuatro años de estudios universitarios. Es brillante… mas, un tanto callado. Se convirtió a Cristo mientras estudiaba.

Frente a la universidad había una iglesia: conservadora, de gente refinada. Tienen deseos de poder ministrar a los jóvenes estudiantes, mas, no saben cómo hacerlo.

La carpintería.

herramientaCuentan que en una carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.

El MARTILLO ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? hacía demasiado ruido Y, además se pasaba todo al tiempo golpeando.

EI martillo aceptó su culpa, pero a su vez pidió la expulsión de LA LIJA.

El rey anónimo.

coronaEn Inglaterra, cuándo los carros empezaron a ser lo suficientemente comunes para amenazar a los peatones, alguien propuso la idea de hacer áreas de cruce (cruza calles) en los cuales la gente podría cruzar de manera segura de un lado de la calle a la otra. Se pintaron rayas blancas en las calles, y se pusieron postes con rayas blancas y negras con grandes esferas anaranjadas encima para identificar estas áreas de cruce para tanto peatones y los conductores.