La flor.
Había una joven muy rica, que tenía todo: un marido maravilloso, hijos perfectos, un empleo donde le pagaban muy bien, una familia unida.
Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y los quehaceres le ocupaban todo su tiempo y su vida estaba mal en algunas áreas. Si el trabajo consumia mucho tiempo, abandonaba a sus hijos, si surgía algún problema, ella dejaba de lado a su marido
Después de varios años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.
“¡Voy a irme a la Montaña Negra!”, gritó el pequeño Ricardo de cinco años.
En un viaje que hice recientemente estaba sentado detrás de dos niños pequeños que no estaban nada contentos de estar en aquel avión. Sus llantos de queja llenaban la cabina.
A menudo, las oraciones nocturnas se limitan a recitar un poema o repetir una pequeña oración memorizada. Sin embargo, estas pueden convertirse en devociones familiares, si la familia completa se reúne, al lado de la cama del hijo que se acueste primero.
El abuelo era un hombre de carácter fuerte, era tenaz, trabajador y respetuoso de las ideas de los demás. En cierta ocasión en que platicaba con varias personas en una comida organizada por él, que por cierto eran muy frecuentes.
Las estrellas brillan con mayor intensidad y hermosura cuando nos encontramos en alta mar. Sus destellos se pierden en el infinito y arrobado por su belleza, quien vive esa experiencia es posible que sin pensarlo se encuentre a si mismo contando cada uno de los luceros hasta que los números no alcanzan.
Roberto Matthews de Norfolk, Virginia, conducía camino al aeropuerto. Su esposa embarazada iba a tomar el vuelo que le llevaría a California para visitar a su familia antes de tener a su primer bebé.
Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope comía sus manzanas y tomaba una siesta bajo su sombra.
Señor, esta noche te pido algo especial: