Mamá, ¡el Pastor habla de tí!

Después de mucho tiempo una señora volvió a ir al culto con su hijita. Por causa de su trabajo no podía asistir a los cultos matinales; por eso fue en la noche. El pastor habló en esa ocasión acerca de la negligencia de muchos en cuánto al cumplimiento de sus deberes cristianos: No leen la Biblia, descuidan la asistencia a los cultos, etcétera.

La niñita escuchaba atentamente el sermón y, cuando oyó que el pastor hablaba del descuido de muchos padres, se volvió a su madre y, confiada, le dijo:

La cruz

Para el pueblo que recibió la ley de parte de Dios la Cruz fue el castigo merecido de un profeta de Belén. El cual perdió la razón y se dio a conocer a ellos cómo el Cristo de Dios, aquél del cual se había dicho que les libertaría de todo yugo. Pero ellos no le reconocieron.

Para el imperio que gobernaba en esa época la Cruz fue lo que merecía un tumultoso que junto con un grupo de pescadores, publicanos y prostitutas aseguraban que existía un reino mucho mayor que el que sus ojos veían.

La pregunta del millón: ¿Dios existe?

Un cierto día, la profesora le pregunto a los niños si alguien puede explicar quien era Dios? Uno de los niños levanto el brazo y dijo: Dios es nuestro padre, el hizo la tierra, el mar y todo lo que existe en El. El nos hizo sus hijos.

La profesora queriendo buscar mas respuestas, fue mas lejos. Como ustedes saben si Dios existe, ¿si nunca lo vieron? La sala se quedo en silencio.

El día en que mi vida se detuvo

Te has sentido alguna vez como que tu vida se detuvo? Has pensado que la vida esta llena de posibilidades pero que no es para ti? Hay muchas personas que se encuentran detenidas en la vida, hay personas que no saben que hacer, que han sido abandonados por su pareja, que perdieron el trabajo, que estan endeudados, que todo le sale mal, que no tienen para comer, se sienten desperados lo unico que alcanzan a ver son problemas y mas problemas.

El destacado lider y escritor John C. Maxwell dice: “La gente no necesita cambiar sus problemas, sino sus perspectivas”.

Secreto que conviene saber

El secreto de la felicidad no está en las circunstancias que nos rodean, ni en la vida de nuestro propio corazón, sino veamos esto.

Una buena porción de la Biblia cada día, al abrir las ventanas del alma a las promesas del Señor, unas palabras de ferviente oración, uno o dos actos de bondad a la primera persona con quien nos encontremos, harán risueño el rostro y ligeros los pies para la marcha del día.

¿Por qué Dios no me da todo lo que pido?

Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. Alguna vez te has preguntado ¿Por qué Dios no me da todo lo que le pido?, la respuesta es muy sencilla y sin rodeos: Porque fuera un mal Padre si te diera todo lo que pides.

Algunos creemos que ser un buen padre es darle a nuestros hijos todo lo que piden y lastimosamente lo que no nos damos cuenta es que estamos dañándolos y acostumbrándolos a recibir las cosas tan fácil como pedirlo.

Aceptación de sí mismo

El hombre, es corona de la Creación. El hombre refleja la imagen de Dios en él. El hombre es la máxima expresión del poder de Dios; aunque dañada y deteriorada la imagen del Señor sigue vigente en cada ser humano, sin
importar que sea hombre o mujer, sabio o indocto, rico o pobre y sin importar el color de su piel.

El hombre ha sido coronado de honra (vr. 5). Posee un alma viviente= consciencia, inteligencia, sabiduría, voluntad, emociones y sentimientos, que ningún otro ser creado posee y, mucho menos los animales, los cuales actúan por instinto.

El Libro de Dios

Una misionera en Africa vio a un hombre desconocido vestido de pieles que venía con una cabra. El depositó su lanza en el suelo, amarró a la cabra, y le preguntó: «Señora blanca, ¿acaso ha llegado el Libro de Dios a nuestro país?»

Ella le dijo: «¿Está usted interesado en el Libro de Dios?»-«Sí»-, respondió el hombre:

Una fe pequeña en Dios

Si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará…. Mateo 17:20.

Fe: todos deseamos tener más, especialmente cuando tenemos problemas gigantescos. Sin embargo, la mayoría de nosotros practicamos mucho la fe. Nos sentamos en sillas sin probarlas antes; usamos hornos sin analizar cómo funcionan, entramos llaves en las puertas y esperamos que abran.

Recolección de ofrenda

Ed Dobson, pastor de la congregación a la que yo asistía, solía decir que no le gustaba predicar sobre las ofrendas para la iglesia. Como su trabajo anterior exigía que se recolectaran fondos, le desagradaba imponerle a la gente presiones innecesarias.

Sin embargo, cuando estaba enseñando 2 Corintios y llegó a los capítulos 8 y 9, no pudo evitar el tema. Lo que más recuerdo de ese mensaje fue la ilustración que utilizó.