La gallina y los patitos

De cada animal hemos extraído alguna lección aplicable a nuestra vida. Y ahora nos toca observar a aquella gallina, que debajo de la cual se habían colocado varios huevos de pato para que los empollara. A su debido tiempo nacieron los patitos, y comenzaron a dar sus paseos acompañados de la gallina.

La gallina madre no se explicaba por qué sus polluelos eran tan diferentes de ella. Y ocurrió que cierto día llegaron a las cercanías de un estanque, y los patitos, instintivamente, se fueron en línea recta hacia el agua.
La pobre gallina, creyendo que estaban en peligro de ahogarse, hacía desesperados intentos para llamarlos y salvarlos, pero sin resultado. No importaba que se los hubiese criado en tierra firme y seca. nadie pudo borrar de aquellos patitos su natural inclinación hacia el agua, porque era parte de sus propios instintos.

¿Era fe o pretensión?

Mientras el pueblo de Israel estaba en la llanura, desmoralizado por los incesantes ataques de sus enemigos, Jonatán, el hijo del Rey Saúl, y su paje de armas, se preparaban para tomar por sorpresa un puesto de observación enemigo, situado en la cima de una pared rocosa. Dos jóvenes contra un ejército bien organizado, ¿no era un desafío insensato, la pretensión de la juventud? La derrota, ¿no era inevitable? Sin embargo, ellos dijeron: «Quizás Dios haga algo con nosotros, pues no le es difícil salvar con muchos o con pocos«.

Esto era tomarle a Dios la palabra, era el desafío de la fe. Los vemos trepando las rocas con muchos esfuerzos. Su llegada provocó espanto y temos de Dios entre los enemigos.

La Biblia que no se quemó.

Se quemaron los bancos, los retablos, no quedó nada, sin embargo nadie se explica cómo la Biblia que se encontraba colocada en el altar no sufriera ningún tipo de daño.
«Está intacta, y la mantilla sobre la que se posaba, también, esto es un misterio», declaraba un testigo presencial.
El hecho sucedió en la Capilla de Pastur que desde ayer tiene una nueva leyenda, que para muchos será inexplicable y a otros les hará dudar