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La carta de Ruth
Ruth fue a su buzón de correo y sólo había una carta, ella la tomó y la miró antes de abrirla, y notó que tenía su nombre y dirección. Ella leyó: Querida Ruth: "Voy a estar en tu barrio el sábado en la tarde y quisiera verte. Te quiere siempre, Jesús" Sus manos temblaban mientras colocaba la carta en la mesa. ¿Por qué Dios querrá…
«Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria. Pero yo preferiría ser hermosa, encender entusiasmos, encender el corazón de los enamorados y ser roja y cálida. Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama».