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	<title>Reflexiones Cristianas - Pensamientos - Amor - Amistad - Paciencia &#187; Oveja</title>
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		<title>La ovejita perdida</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Apr 2011 14:49:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ingrid</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Oveja]]></category>
		<category><![CDATA[Pastor]]></category>
		<category><![CDATA[Pérdida]]></category>
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		<description><![CDATA[1, 2, 3, 10, 20, 60, 80, 97, 98, 99, ¿99? ¡¡&#8221;No puede ser, habré contado mal&#8221;, dijo!! Y empezó otra vez a contar 1, 2, 3,&#8230;, 99. No se había equivocado, le faltaba una. Había pasado todo el día llevando las ovejas a donde haya mejores pastos, donde puedan beber agua limpia y cristalina, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-2039" title="buen_pastor" src="http://www.poderypaz.com/wp-content/uploads/2011/04/buen_pastor.jpg" alt="" width="259" height="194" />1, 2, 3, 10, 20, 60, 80, 97, 98, 99, ¿99? ¡¡&#8221;No puede ser, habré contado mal&#8221;, dijo!!<br />
Y empezó otra vez a contar 1, 2, 3,&#8230;, 99.</p>
<p>No se había equivocado, le faltaba una. Había pasado todo el día llevando las ovejas a donde haya mejores pastos, donde puedan beber agua limpia y cristalina, muy atento estuvo para que ningún animal feroz se acerque a alguna de ellas y haga estragos.<span id="more-2038"></span><br />
Sin embargo le faltaba una.  La tarde comenzaba a caer, las había reunido a todas para llevarlas al corral. Enseguida pensó: no puedo dejarla sola, tengo que ir a buscarla dentro de poco va a venir la noche y muy seguro que alguna fiera viéndola deambulando y desprotegida la ataque y la mate.</p>
<p>Rápidamente empezó a actuar, la impaciencia lo embargaba, junto a todas las demás ovejas y las dejo bien resguardadas y cuando las vio bien seguras dio media vuelta y con paso apresurado se fue a buscarla, camino por el desierto, cruzo arroyos, comenzó a subir la montaña, paso del otro lado, siguió su marcha nada lo hacia detener, pensaba que no iba a parar hasta encontrarla, siguió marchando, cada vez mas a prisa porque la noche ya llegaba.<br />
Sus pasos eran firmes, sus oídos muy atentos, a lo mejor la sentía balar, tal vez estaría enganchada en algún arbusto!!! De pronto a lo lejos en medio de un matorral ve que algo se mueve.</p>
<p>Sigilosamente se acerca y&#8230;&#8230;allí la ve, atrapada, sin poder moverse.</p>
<p>Tiende sus manos, la toma en sus brazos, la abraza y vuelve por el camino. La lleva sobre su hombro para darle seguridad y protección. Muy presuroso vuelve al lugar en donde dejo a las otras ovejas, y a todas juntas las lleva al aprisco a resguardarlas de la noche. ¡Que alegría tiene el pastor! encontró la oveja, estaba tranquilo, todas estaban en un buen lugar!!!!!!</p>
<p>Cuantas veces como la ovejita nos fuimos apartando del redil, cuando nos dimos cuenta estábamos enredados en tantas cosas, que fueron tapándonos y apartándonos del Buen Pastor, pensábamos que solo podíamos salir, y cuando quisimos no fue posible, estábamos en una enredadera.<br />
Pero ahí esta el amado Pastor, pronto para extender su mano, nos toma en sus brazos, nos abraza, si estamos heridos cura nuestras heridas y pone bálsamo a nuestro dolor, nos conduce por lugares seguros y nos guarda que las fieras no nos hagan daño.</p>
<p>Si todavía estás atrapado, no puedes salir y no puedes avanzar, deja y entrégate en las manos del Pastor de nuestras almas y El te conducirá por verdes pastos y el bien y la misericordia te acompañarán todos los días de tu vida.</p>
<p><strong>Enviado por Mary Romero</strong></p>
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		<title>Sobre sus hombros.</title>
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		<pubDate>Sat, 08 Nov 2008 03:58:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ingrid</dc:creator>
				<category><![CDATA[Vida Cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[Carga]]></category>
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		<description><![CDATA[A nuestra familia le gusta dar caminatas y en dichos trayectos hemos tenido algunas grandes aventuras juntos. Pero, cuando nuestros hijos eran pequeños, nuestro entusiasmo nos hacía caminar demasiado rápido y demasiado lejos, y, a menudo, las piernas de los pequeños se agotaban. No podían mantener el paso, a pesar de sus determinados esfuerzos y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="size-full wp-image-649 alignleft" title="hombros" src="http://www.poderypaz.com/wp-content/uploads/2008/11/hombros.jpg" alt="" width="126" height="126" />A nuestra familia le gusta dar caminatas y en dichos trayectos hemos tenido algunas grandes aventuras juntos. Pero, cuando nuestros hijos eran pequeños, nuestro entusiasmo nos hacía caminar demasiado rápido y demasiado lejos, y, a menudo, las piernas de los pequeños se agotaban. No podían mantener el paso, a pesar de sus determinados esfuerzos y de que les asegurábamos que el final del camino se encontraba tan sólo al otro lado de la siguiente colina.<span id="more-648"></span></p>
<p>«Papá -venía la petición lastimera, seguida de brazos levantados-, llévame». «Por supuesto», respondía yo, y levantaba al niño sobre mis hombros. Él no era una carga, porque era pequeño y ligero.</p>
<p>Cuán a menudo, al igual que mis hijos, me he agotado y el fin de mis esfuerzos ni siquiera estaba a la vista. Ya no podía mantener el paso o cumplir la tarea. Pero estoy aprendiendo que puedo volverme con los brazos levantados hacia mi Padre celestial, quien camina a mi lado y puedo pedirle que me cargue.</p>
<p>Sé que Él me pondrá sobre Sus hombros, tal y como el pastor llevó a la oveja que se perdió (Lucas 15:5). Él me cargará gozoso todo el día, por cuanto soy pequeño y ligero; no soy una carga para Él. Allí encontraré descanso, por cuanto, «el amado de Jehová habitará confiado cerca de él; lo cubrirá siempre, y entre Sus hombros morará» (Deuteronomio 33:12).</p>
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