La maestra.
Publicado en Vida Cristiana el 14 septiembre 2008 - Tiempo de lectura 0'49 minutos

Cuando yo era capellán del ejercito atendí a un soldado moribundo, al cual yo conocía, y le pregunté si quería enviar a su madre algún mensaje conmigo. Me contestó:

-Sí. Por favor dígale que muero con toda felicidad.

Le pregunté otra vez si quería algo más, y me dijo:

-Si. Escriba usted, por favor, a mi maestra de la escuela dominical y dígale que muero como cristiano, fiel a Cristo; y que nunca olvidé las buenas enseñanzas que ella me dio-. Yo conocía a esa maestra; y le escribí. Pocas semanas después me contestó:

-… ¡Que Dios me perdone! ¡Que Dios me perdone! Pues hace un mes renuncié a mi cargo de maestra de escuela dominical, porque yo pensaba que mi trabajo con esos niños no servía ni valía para nada… e impulsada por mi cobarde corazón, y por falta de fe, abandoné a mis alumnos… y ahora recibo la carta de usted en la que me dice que mi enseñanza fue un medio para ganar un alma para Cristo… ¡Estoy decidida a trabajar otra vez en el nombre de Cristo, y le seré fiel hasta el fin de mi vida.


Compartir
Compartir
Publicado el 14 septiembre 2008 en la categoría Vida Cristiana con los tags , , , , , . Actualmente Hay 1 Comentario.
Síguenos en:
|

     
Algunas de Nuestras Categorías
Estas son las últimas publicaciones de PoderyPaz.com
Acerca de Nosotros
PoderyPaz.com es un portal dedicado a publicar las mejores reflexiones cristianas especialmente para tí. Deseamos que cada día siga creciendo con tu ayuda.