Estimada hermana en Cristo, la verdad es que si podemos hablar con Dios en cualquier parte, pero a la vez también es necesario el tener comunicación y comunión con otros hermanos que sientan y conozcan a Dios como nosotros, recuerde que cuando fue Pentecostés estaban “todos” unánimes juntos, además nos sirve para edificación, ya que allí los maestros nos enseñan y adoramos todos juntos a Dios. Con respecto al diezmo, éste no es un medio para que Dios perdone nuestros pecados, el diezmo lo instituyó Dios mismo al pueblo de Israel, e incluso antes al mismo Abraham. A Él le damos de lo que Él nos da, incluso con nuestros diezmos podeemos bendecir a otros, con nuestros diezmos se construyen templos, bendecimos al siervo de Dios, ¿acaso eso es catolicismo?
Malaquías 3:8-10: ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Hageo 1:6: Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.
Hermana si no quiere ofrendar, piense bien en lo que pierde, que no le suceda como el versículo anterior, que el 90% de lo que le quede será de bendición, pero si se queda con el 100% éste se le irá de las manos como el agua.
Que Dios le Bendiga.
P.S.: Lo que la Iglesia Católica pedía en la antiguedad por el perdón de los pecados se llamaba “indulgencia”, no diezmo.