Las notitas

Hubo una época en mi vida en la que solía viajar con cierta regularidad. Aprovechaba los viajes de capacitación de mi esposo para, ni corta ni perezosa, unírmele y aprovechar la salidita. Cada vez que mi esposo salía a algún lugar –al que yo no pudiera acompañarle, le incluía una notita de aprecio y de ánimo. En cierta ocasión, se la escondí en un zapato.…

Deja secar tu ira

Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té multicolor. Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana. Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían. Ella…

¿Dónde está Dios?

Cierto día un niño estaba en la casa de un herrero, y este se mofaba del niño diciéndole: – ¿Qué es eso de que Dios está dentro de ustedes y ustedes dentro de Dios? ¿a quién quieren hacer creer eso farsantes? El niño quedó mudo sin respuesta Mientras tanto el herrero seguía con su trabajo con la fragua, de repente sacó un hierro incandescente ,…

Todos juntos

Durante años, el piano de mi esposa y mi banjo no se llevaban bien, y rara vez se relacionaban. Al tiempo, después de que ella me regaló una guitarra nueva para mi cumpleaños, dijo que tenía interés en aprender a ejecutar mi antiguo instrumento. Ella es muy talentosa para la música, así que, poco después, tocábamos canciones de alabanza con nuestras guitarras. Me gusta pensar…

Aviva la llama

riquezaCuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría.

Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.

Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: «Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?

Enseñar con el ejemplo

azucarEn una ocasión una abuela trajo su nieto a Mahamat Gandhi. El niño tenía un apetito insaciable por el azúcar lo cual estaba poniendo en peligro su salud.

“Por favor, ella suplicó a Gandhi, dígale a mi nieto que deje de comer azúcar, ya que se que él lo respeta mucho a usted, yo se que él le escuchará lo que usted le diga. Gandhi les pidió que se fueran y regresaran en cuatro días.

Los días de la semana del cristiano

LunesDía de Lavado
Señor, ayúdame a lavar todo mi egoísmo y la vanidad, por lo que pueda servir con humildad perfectaa través de la semana.

MartesDía de planchado
Querido Señor, ayúdame a planchar todas las arrugasque he recogido, y dame los años para que pueda ver la belleza en otros.

Da un paso

En un centro comercial en Coventry, Inglaterra, los investigadores colocaron coloridos anuncios a lo largo de las barandillas de una escalera que decian: “Subir las escaleras protege su corazón”. A lo largo de un periodo de seis semanas, el número de personas que eligieron subir las escaleras tradicionales en vez de las escaleras mecánicas que había al lado se elevó a más del doble.

Los investigadores dicen que cada paso cuenta, y que el comportamiento a largo plazo sólo cambiará si los anuncios se ven con regularidad.

Seamos como la hormiga

Brenda era una mujer joven a quien se le invitó a que fuera a escalar una montaña. Aunque muy asustada, ella fue con su grupo a un enorme granito acantilado. A pesar de su temor, se puso la correa, agarró la soga y comenzó a subir la cara de esa roca.

Ella había conseguido una repisa donde podría tomar un descanso. Mientras ella colgaba se soltó una cuerda de seguridad y dio a presión contra el ojo de Brenda y golpeó hacia fuera su lente de contacto.

Obedecer a las consignas

En mi lugar de trabajo se hallan dos edificios que son limpiados por dos mujeres. A menudo una de ellas se queja de su jefe, diciendo: ¿Por qué no prohibe a la gente trabajar cuando hago la limpieza?. También se queja del personal: ¿Por qué no pasan por otros corredores cuando acabo de limpiar?

La otra, en cambio, siempre está muy sonriente y realiza su trabajo según las órdenes dadas. Su edificio siempre está limpio. Estas dos mujeres me hacen pensar en dos categorías de personas.