Escritura en la cárcel.

Un ejemplo de fe se encontró en la pared de un campo de concentración. En ella un prisionero grabó las siguientes palabras:

• Creo en el sol, aunque no brille.

• Creo en el amor, aunque no lo expresen.

• Creo en Dios, aunque no hable.

Procuro imaginar a la persona que trazó estas palabras.