Vida Cristiana

¡Qué ridículo!

Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas. Y añadió: — ¡Qué buena manera tienen ustedes de dejar a un lado los mandamientos de Dios para mantener sus propias tradiciones! Por ejemplo, Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y: “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte”. Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decirle a su padre o a su madre: “Cualquier ayuda que pudiera haberte dado es corbán” (es decir, ofrenda dedicada a Dios). En ese caso, el tal hijo ya no está obligado a hacer nada por su padre ni por su madre. Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas. Marcos 7:8-13

Suena ridículo, desde la primera vez que lo escuche. De hecho no lo podía creer, hasta que lo escuche con mis propios oídos: “Los humanos quieren decirle a Dios cómo hacer las cosas.”. Lo primero que me vino a la mente fue, es como querer venderle pan a WONDER o BIMBO. Después, pase a la etapa de negación, eso no puede ser, quizá escuche mal. Luego, me enojé, cómo es posible que alguien piense de ese modo, retorcidos fariseos.

Lo bueno es que no pasa eso hoy en día ¿O, si?

Dios da un mandamiento, llega un ser humano como tu o como yo y, decide que ese mandamiento esta incompleto, le añade, le quita, enmienda lo que según desea. Es decir un Ser Infinito, es corregido por un ser finito. Esto es muy irracional, para un ser humano que se jacta de ser racional. Sin embargo, sucede.

Por poner unos ejemplos:
Dios dice: Sexo seguro = Sexo dentro del matrimonio1
Ser humano dice: Sexo seguro = ponte preservativo

Dios dice: No engañes = No mientas nunca
Ser humano dice: No engañes = De vez en vez una mentira piadosa

Dios dice: Se honesto = No robarás
Ser humano dice: Se honesto = Bueno, pero depende de las circunstancias. Sólo para salvar el pellejo.

Dios dice: Diezmo = Honra a Dios con tus bienes
Ser humano dice: Diezmo = BMW, Hugo Boss, etc.

Puedo seguir dando ejemplos, nunca terminaría. “Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas”

Por eso vayamos con Dios, aprendamos de Él,  sigamos sus pasos ya que siempre su voluntad es buena, agradable y perfecta.

Enviado por Alejandro Cunillé Fuentes

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