Publicado en Amor el 4 enero 2012
Un día en Filadelfia, el caballo de un carro asuntó y huyó. El dueño, corrió y se agarró de las riendas.
“Déjelo ir, déjelo ir”, gritaba la gente, temerosa por la vida del hombre, pero el no hacía caso. cayó en tierra, fue arrastrado, se levantó y por fin, mal herido y deshecho, pudo detener al animal.
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Publicado en Reflexiones el 5 enero 2011
Éramos la única familia en el restaurante con un niño. Yo senté a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando.
De repente, Daniel pegó un grito con ansia y dijo, “¡Hola amigo!”. Golpeando la mesa con sus gorditas manos. Sus ojos estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía. Con mucho regocijo el se reía y se retorcía.
Yo miro alrededor y vi. la razón de su regocijo. Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto. Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad sus dedos se asomaban a través de lo que fueron unos zapatos.
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Publicado en Humor Cristiano el 20 octubre 2010
Un poco de humor cristiano para comenzar bien nuestro día, aunque también un mensaje: Dios conoce al hombre.
Un hombre quería entender a Dios y por eso vino ante Él a preguntarle:
- “Señor, ¿qué es un millón de años para tí?.
Dios le contestó:
-”Un millón de años es como un minuto”.
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Publicado en Reflexiones el 25 mayo 2010
Una reportera fue invitada una vez por un renombrado cirujano a contemplar una difícil operación que iba a realizar.
Mientras el cirujano llevaba a cabo los preparativos necesarios para la operación, parecía confiado, pero un poco nervioso.
Luego, emprendiendo el camino hacia el quirófano, se detuvo un momento e inclinó la cabeza (mientras hacía una breve oración en su interior).
Más tarde durante la operación, sus manos se veían sin nervios … se veían tranquilas …
La reportera expresó su sorpresa de que un cirujano elevara una oración
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Publicado en Amor el 19 mayo 2010
Una mujer joven llamada Yun Ok fue un día a la casa de un ermitaño de la montaña en busca de ayuda. El ermitaño era un sabio de gran renombre, hacedor de ensalmos y pociones mágicas.
Cuando Yun Ok entró en su casa, el ermitaño, sin levantar los ojos de la chimenea que estaba mirando dijo:
- ¿Por qué viniste?
Yun Ok respondió:
- Oh, Sabio Famoso, ¡estoy desesperada! ¡Hazme una poción!
- Sí, sí, ¡hazme una poción! ¡Todos necesitan pociones! ¿Podemos curar un mundo enfermo con una poción?
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Publicado en Reflexiones el 3 febrero 2009
Cierto día, Dios estaba cansado de las personas.
Ellas estaban siempre molestándolo, pidiéndole cosas.
Entonces dijo: “Voy a esconderme por un tiempo”.
Reunió a sus consejeros y preguntó:
“¿Dónde debo esconderme?”
Algunos dijeron: “Escóndase en la cima de la montaña más alta de la tierra”.
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Publicado en Vida Cristiana el 27 diciembre 2008
Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.
El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino
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Publicado en Mujer el 5 noviembre 2008
En una breve conversación, un hombre le hace a una mujer la siguiente pregunta:
-¿Qué tipo de hombre estás buscando?
Ella se queda un momento callada antes de verlo a los ojos y le preguntó:
-¿En verdad quieres saber?
Él respondió:
- ¡Sí!
Ella empezó a decir: -Siendo mujer de esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre
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Publicado en Ilustraciones el 21 agosto 2008
Dios creó al burro y le dijo: “Serás burro. Trabajarás incansablemente de sol a sol cargando bolsas en el lomo, comerás pasto, no tendrás inteligencia y vivirás 50 años”.
El burro le contestó: “Seré burro pero vivir 50 años es demasiado, dame sólo 20 años”. Dios se lo concedió.
Continuar leyendo “Para sonreír un momento.”
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